El término ecléctico fue aplicado a la filosofía para definir la compatibilidad de puntos de vista, la mezcla y combinación de estos hasta lograr un todo, sentido que pasó luego a las Bellas Artes en el siglo XVIII, siendo el siglo XX el de mayor desarrollo del eclecticismo en la decoración de interiores.
No presenta características o lineamientos completamente definidos, y en términos generales no existen normas, pues resulta de la combinación de varios estilos y pertenece a gustos y personalidades muy originales.
En este estilo, quien diseña su espacio está manifestando su gusto y la libertad compositiva que posee de reflejar lo que siente y disfruta, sin llevar a cabo un esquema decorativo de aprendizaje sino más bien apelando a las sensaciones.
Se basa en la combinación de estilos y elementos de distintas épocas, creando un ambiente tanto estético como elegante.
Es importante tener en cuenta no exagerar el espacio, ya que puede resultar una confusa mezcla de mobiliario y objetos sin nada en común que crean un ambiente de desorden.
Por el contrario, cuando las piezas se eligen con cuidado y se combinan con estética se puede generar un espacio armónico y visualmente liviano, demostrando la belleza y armonía que se puede lograr con objetos de forma, material, color o función similares que actúen juntos para crear un fondo unificado. Y sobre todo que simbolizará lo interesante y lo exclusivo.
Es un estilo difícil de manejar, para el cual debemos tener muy clara la combinación de formas, texturas y colores y cuyo resultado final deberá ser un conjunto personal y funcional, que atienda las necesidades y costumbres de quien habita el espacio.
*Diseñadora de interiores
Pico y Placa Medellín
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