x

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

Hasta vendedores ambulantes se desmovilizaron como 'paras'

Al 48% de los desmovilizados del Cacique Nutibara los recogieron en la calle en el último momento. ¿Dónde estaban los "paras puros"?

  • Hasta vendedores ambulantes se desmovilizaron como 'paras' | Archivo | Datos del Gobierno Nacional indican que de 868 desmovilizados del Bloque Cacique Nutibara, 412 están activos; 92 figuran como "presuntamente fallecidos", 67 están privados de la libertad; 32 han fallecido; 2 se retiraron voluntariamente del programa; 44 perdieron los beneficios y 219 están inactivos.
    Hasta vendedores ambulantes se desmovilizaron como 'paras' | Archivo | Datos del Gobierno Nacional indican que de 868 desmovilizados del Bloque Cacique Nutibara, 412 están activos; 92 figuran como "presuntamente fallecidos", 67 están privados de la libertad; 32 han fallecido; 2 se retiraron voluntariamente del programa; 44 perdieron los beneficios y 219 están inactivos.
12 de marzo de 2011
bookmark

¿Gato por liebre? Eso les metieron los paramilitares al Gobierno Nacional y a la ciudadanía el 25 de noviembre de 2003, cuando estrenaron, temerosos, la figura de la desmovilización. El conejillo de indias fue el Cacique Nutibara (Bcn), el bloque liderado por alias " don Berna", que derrotó a alias "Doble Cero", del bloque Metro, y asumió el control de Medellín.

Al despegar el proceso que condujo a la dejación de las armas de más de 31.000 paramilitares, Jaime Jaramillo Panesso era miembro de la Comisión Facilitadora de Paz en Antioquia y Jorge Gaviria era asesor del comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo.

Entre sorbo y sorbo de un tinto, ambos declaran que en la desmovilización del Bcn también ingresaron vendedores ambulantes, que transportaban armas o droga, al igual que novias de los "muchachos", "un montón de líderes comunitarios" e incluso los "campaneros" que advertían "ahí vienen los tamales", o sea los policías. Tales personajes no eran directamente 'paras', pero sí miembros "inorgánicos", muy útiles para los trabajos logísticos de la red urbana paramilitar.

Panesso y Gaviria dicen no saber el peso de los "inorgánicos" dentro de los 874 desmovilizados del Bcn que reporta el Programa de Paz y Reconciliación de Medellín y su pálpito es que nunca se sabrá. No obstante, el pasado 4 de marzo, durante una audiencia de legalización de cargos contra alias "el Alemán", un investigador de la Fiscalía 48 de Justicia y Paz señaló que el 48 por ciento de los desmovilizados del Cacique Nutibara ni siquiera pertenecía a las bandas y combos que el bloque controlaba. Era gente que estaba en la calle y fue reclutada en el último momento.

El directorio de los postulados corrió a cargo de los 'paras'. Como los altos comandantes no conocían, uno a uno, a sus combatientes, sus mandos medios, con poder para reclutar efectivos, llenaron las planillas con los nombres, apellidos y números de cédula. El poder tiene sus tentaciones y una de ellas era meter en la lista a familiares, amigos y conocidos para que recibieran y compartieran un dinero que les daría el Estado.

Que no es poco, por cierto. Un desmovilizado cuesta al año 7 millones de pesos, frente a 14 millones de uno que está preso. En Medellín, por ejemplo, y tan solo entre 2008 y 2011, el Programa de Paz y Reconciliación ha manejado un presupuesto de 27.638 millones de pesos. A nivel nacional, la Alta Consejería Presidencial para la Reintegración administró 819.684 millones de pesos, entre 2007 y 2011.

En el caso del Bcn esta última fuente reporta que de 868 participantes, 865 recibieron apoyo económico. ¿Todos lo merecían?

El engaño, o la "ingenuidad" del Gobierno, tenía otra cara. Los nombres no fueron acompañados con los alias de los presuntos desmovilizados y eso dejaba 'gringas' a las autoridades encargadas de establecer quién era quién dentro del Cacique Nutibara.

Un exsecretario de Gobierno de Medellín recuerda que la cúpula del Bcn tenía un prontuario bien documentado. De ahí para abajo era el mundo de seres anónimos, de muchachos que llevaban tantos años identificándose con su "chapa" delincuencial, que tuvieron que llamar a sus "cuchas" para pedirles que buscaran en la cocina los papelitos en los que estaban anotadas sus verdaderas identidades.

Con un agravante: un comandante desmovilizado del Bcn le dijo a este diario que muchos "duros" no eran célebres, tenían un bajo perfil, que se reforzaba "carteliando" o poniendo como presuntos cabecillas a gente que no lo era. Por ejemplo, un jefe que movía toda la comuna 9 era tan invisible, que se desplazaba en un Renault 4.

Esa omisión pesa, dado que el bloque liderado por "don Berna" ha sido calificado por investigadores judiciales de la Fiscalía como "una confederación de bandas", que antes de tener un solo patrón le trabajaban al mejor postor, llámese guerrilla o paramilitares.

Un vocero, asesor en las negociaciones y parte de las autodefensas, opina que con la desmovilización del Bcn "se intentó 'pacificar' a los pillos de Medellín dándoles la bendición por la ley 782 y dos años de sueldo. Es cierto que existía algo llamado bloque Cacique Nutibara, que según quien lo mirase, era parte de las Auc, o era la estructura coercitiva ilegal de la llamada 'Oficina'. Ni eran todos los que estuvieron ni estuvieron todos los que eran, pero es evidente que para 2003 ya 'Berna' era parte (aunque mafiosa) de las Auc".

Tan híbrido era el Cacique Nutibara que, según Jaramillo Panesso, el 33 por ciento de los desmovilizados bajo esta marca registrada pertenecía a organizaciones delincuenciales y entre un 30 y 40 por ciento de estas autodefensas era de exguerrilleros.

En palabras del reconocido abogado, era un revoltijo "de lumpenproletariado y combatientes urbanos, una mezcla de personajes que crea la ciudad marginal". Los investigadores Jorge Giraldo Ramírez y Diego Jorge Sierra lo pintan con otras palabras: "la estructura paramilitar es la de una red que vincula nodos de las llamadas oficinas de cobro y redes sicariales, grupos paramilitares propiamente dichos, estructuras mafiosas, más típicas del narcotráfico, y bandas locales de las comunas".

Luis Carlos Restrepo dijo, el 25 de noviembre de 2003, que "la totalidad de los miembros del bloque Cacique Nutibara, en un importante gesto de paz, hace entrega de sus armas y se reincorpora a la vida democrática y a la civilidad". Jorge Gaviria, su exasesor, dice hoy que los listados no estaban inflados: al contrario, faltó gente, que luego se desmovilizó con el bloque Héroes de Granada. ¿Por qué?

Una posible explicación es que los jefes 'paras' y sus bases temían que aquella primera desmovilización fuera "un plan pistola". Así lo recuerda Roberto (nombre cambiado para proteger su identidad), quien entró a los 15 años a las Auc como patrullero y a los 22 ya era comandante del Bcn, con 50 hombres, que operaban en los municipios de Barbosa, Girardota y el Oriente antioqueño. La oferta generosa del Gobierno se veía como un engaño, similar, según sus palabras, al que le habrían hecho al movimiento guerrillero M19, que una vez desmovilizado fue sistemáticamente borrado del mapa en forma violenta. Si ese era el miedo, el punto de comparación que más les vendría como anillo al dedo sería el exterminio de la Unión Patriótica y del Epl.

Un exsecretario de Gobierno de Medellín confirma que los jefes 'paras' estaban temerosos con esa primera experiencia y, en consecuencia, la asumieron como una prueba piloto. Por eso, en el caso del Bcn se podría decir que se entregaron más indios que caciques. Los pesos pesados se desmovilizaron luego, con el Héroes de Granada, como "Berna", "Danielito", "Douglas", "Jerónimo" y muchos segundos.

De las reservas de los 'paras' frente a la desmovilización hay evidencias. Una de ellas es el retiro de la mesa de negociaciones del bloque Élmer Cárdenas, el 22 de enero de 2003, pues consideraba que la propuesta gubernamental era más una invitación "a un suicidio colectivo".

En carta enviada al comisionado de Paz, del 12 de febrero de 2003, le dicen que, con respeto y dignidad, las negociaciones parecen más orientadas "a beneficiar la imagen política del Gobierno", a costa del sacrificio de las autodefensas. La nota la firmó el comandante del Élmer Cárdenas, agrupación que cerró el ciclo de las desmovilizaciones paramilitares, el 15 de agosto de 2006. Su comandante era José Alfredo Berrío o Freddy Rendón Herrera, alias "Puma 4" ó "el Alemán", quien prendió el ventilador por la que él llama "farsa de las desmovilizaciones", afirmación que rechaza con firmeza el Comisionado de Paz de la época.

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD