El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llegó este lunes a Liubliana para participar en una cumbre de la UE en la que el programa nuclear iraní y el cambio climático tendrán un lugar protagonista.
Bush llegó, como estaba previsto, a las 21.05 horas locales (19.05 horas GMT).
La estancia de Bush en Liubliana representa la primera etapa de una gira de despedida por Europa que le llevará también a Alemania, Italia, Francia y el Reino Unido.
La cumbre de Brdo (Eslovenia) tendrá lugar entre Bush y el presidente de turno del Consejo de la UE, el primer ministro esloveno Janez Jansa, el Alto Representante Javier Solana y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.
Economía
El mandatario estadounidense en su declaración antes de emprender viaje afirmó que la fortaleza del dólar beneficia a todo el mundo.
Bush tiene llegó este martes a Liubliana para lo que será el plato fuerte de la gira, la cumbre anual de la Unión Europea y Estados Unidos y continuará viaje a lo largo de la semana hacia Alemania, Italia, Francia y el Reino Unido.
También aprovechará para visitar el Vaticano e Irlanda del Norte.
"Un dólar fuerte es bueno para los intereses de nuestro país", dijo Bush antes de iniciar su viaje. "Y es bueno para los intereses de la economía global".
En una declaración escrita antes del comienzo de su viaje Bush mostró su preocupación por el aumento de los precios de la energía, que, según algunos analistas, es en parte una consecuencia de la debilidad del dólar.
El presidente afirmó que los mercados de capitales de Estados Unidos cuentan con liquidez suficiente y que la buena salud y los cimientos fuertes de la economía de Estados Unidos se reflejarán en los valores de las monedas.
Durante su gira, Bush se reencontrará con viejas amistades recuperadas, como el primer ministro italiano Silvio Berlusconi, recién regresado al poder, y con amigos más nuevos pero no menos firmes, como el francés Nicolas Sarkozy o la alemana Angela Merkel.
La agenda de Bush es amplia, pero no especialmente ambiciosa, según reconoció su propio consejero de Seguridad Nacional, Stephen Hadley: "No creo que haya anuncios muy drásticos en este viaje".
Según Hadley, en sus reuniones Bush hablará con los líderes europeos, entre otros asuntos, del programa nuclear iraní, que esta misma semana definió como "una amenaza auténtica".
Bush también discutirá un mayor compromiso de los aliados hacia Afganistán.