Tres mujeres le inyectan seguridad y ánimos al fondista Edwin Romero Clavijo en la habitación 705 de la Clínica Colombia, de Bogotá.
Mientras en el día las atenciones van por cuenta de la mamá, Hilda, en las noches sus hermanas Johana y Diana, tras cumplir con su trabajo y estudio, se turnan para cuidar el sueño de este campeón de atletismo que aguarda que antes del fin de semana le realicen la arteriografía ordenada por los especialistas.
Mediante este examen los médicos intentarán corregirle el problema que le origina el sangrado en la parte derecha de la cabeza o determinar si requiere de una cirugía. Según el deportistas, que habló ayer con EL COLOMBIANO, la EPS Famisanar ya autorizó a Colsánitas hacer el procedimiento. "Me siento bien, gracias a Dios ya hace dos días no tengo vómito ni dolor de cabeza", dijo un optimista Edwin, al confirmar que hace 12 años lo operaron de una malformación arterial en la cabeza, que podría ser el origen de la enfermedad que obligó a que lo hospitalizaran el viernes pasado.
Igual que las veces que ha roto la cinta como ganador de las maratones, Romero ha recibido cientos de llamados de amigos, dirigentes de la Federación de Atletismo, Atletas con Porvenir, Instituto de Deportes de Bogotá, en fin, gestos que agradece.
"Como dijo el profe Jacinto anoche mientras me visitaba, tengo que ser fuerte para volver a hacer lo que nos gusta a todos que es correr", relató con voz clara este habitante del barrio San Francisco Compartir, de Bogotá. A sus 24 años tiene muchos retos por enfrentar hasta ratificarse como uno de los mejores fondistas del país, ir a unos Juegos Olímpicos y, el próximo año, señaló, correr la maratón de Los Ángeles.
"Hay que tener paciencia, pensar en la recuperación y salir adelante de esta enfermedad que si no me pudo vencer en años anteriores, mucho menos ahora cuando me siento más fuerte, y he aprendido y conocido más con el atletismo".
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