La ciudad que queremos hoy está empezando a germinar; es un concepto futurista que prioriza las personas, la ciencia, la tecnología el conocimiento, el aire limpio y, en general, la vida, pero que además, conserva todo lo bueno que nos ha diferenciado.
La ciudad que oponía el cemento gris al verde natural, el carro a la bicicleta y el peatón, la calle amplia, al andén estrecho y agrietado, que despreciaba los combustibles limpios, que mataba árboles y pájaros, que no se preocupaba por el aire que respiramos, ni la limpieza de la cuadra, que miraba el río y la quebrada con desdén, esa ciudad está empezando a ser historia. A esta Medellín de la eterna primavera, las mujeres lindas, la gente amable, las cuentas claras, los mejores servicios públicos de Colombia el único metro del país, se suma ahora la modernidad de la nueva urbe, parques biblioteca, escuelas, cables aéreos, guarderías infantiles, modernos hospitales y centros de recreación, aparecen en zonas donde hace apenas una década era impensable que sucediera.
La que viene será una Ciudad-Región que aumentará su población a más de cuatro millones. Que proyectará su riqueza a la otra Antioquia, que tendrá tres climas, dos tranvías, túneles regionales y quizás un túnel urbano de norte a sur, que incentivará el uso de los vehículos eléctricos con menos impuestos y facilidad de conseguirlos, las bicicletas con una ciclovía llena de árboles y, por supuesto, menos congestionada, más segura e incluyente.
Ese es el reto que nos espera.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4