Los enfrentamientos recientes de los dos equipos de moda, Barcelona y Real Madrid, dejan una serie de valiosas lecciones para quienes siguen el fútbol.
Para los directivos. El dinero no lo es todo. El mejor equipo no es el que reúne los jugadores más valiosos, sino el grupo trabajado desde abajo con una misma identidad, a la que se le agrega el cariño y sentido de pertenencia de sus integrantes por el club en el que se han formado. Tener divisiones inferiores es importante, pero más importante es la confianza que los directivos y el cuerpo técnico del club transmiten a quienes las componen, para garantizarles que tienen abierta la puerta del equipo profesional si dan la medida para llegar a él.
Para los técnicos . El fútbol es un juego y como tal, los partidos casi siempre los ganará el equipo que sale a jugar utilizando todos los recursos técnicos permitidos, para generar acciones individuales o de conjunto que produzcan goles. Por la misma razón, casi siempre los perderá el equipo que sale a no jugar pudiendo hacerlo, preocupado más por neutralizar al contrario y no dejarlo actuar, que por desplegar las virtudes que sus jugadores tienen. El buen técnico hace variantes de alineación y de planteamiento, pero sin salirse de la característica de juego que ha impuesto.
Para los jugadores . Un partido es un juego para disfrutar, por la oportunidad de hacer lo que más les gusta, por la alegría que representa mostrar y ejecutar todas las habilidades que individual y conjuntamente han practicado, por la emoción que con ello transmiten a quienes los siguen y porque haciendo esto es más fácil ganar. Los jugadores pueden y deben expresar sus inquietudes al técnico, para hacerle ver, como lo hicieron los del Madrid, que sus condiciones futbolísticas son equiparables a las del Barcelona y que no podían enfrentarlo de nuevo con planteamientos temerosos y defensivos.
Para los aficionados . El fútbol es un enfrentamiento de dos equipos, no una guerra.
El deporte es formativo y por esa razón todo debe hacerse dentro de cauces de corrección y caballerosidad, tanto en la tribuna como en la cancha, para ejemplo de quienes los ven, sean estos niños o adultos. Desde la tribuna si se puede opinar e influir constructivamente. La afición del Real Madrid dio una lección de altura y sentido deportivo, al ser los primeros en rechazar el planteamiento defensivo y agresivo utilizado por su técnico y algunos de sus jugadores, contrario totalmente a lo que ha sido la historia del Club.
Para los periodistas. La crítica con altura y análisis de fondo, produce efectos positivos. Después de la vergüenza sufrida por la afición madridista en el primer partido, los comentarios de prensa, radio y televisión forzaron a Mourinho a colocar en el segundo partido los jugadores de mayor calidad, lo que le permitió al Real Madrid superar futbolísticamente al Barcelona. Y sentir que podían, les significó más que un triunfo.
*Exdirigente del fútbol colombiano
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