Cuenta don Gerardo Tafur, habitante de Gaitania, Tolima, que uno de los dos grandes sueños de Pedro Antonio Marín, alias "Tirofijo", se fue el 26 de marzo de 2008, cuando la muerte de forma natural lo sorprendió en mitad de la selva: "Llegar al poder por las armas era parte de su estrategia, pero no pudo lograrlo, el tiempo no le alcanzó", dice.
Hoy, 50 años después de que un puñado de campesinos entre los que se encontraba "Tirofijo", intentaran frenar una ofensiva militar liderada por el coronel José Joaquín Matallana — para acabar con las guerrillas liberales refugiadas en Marquetalia, corregimiento de Gaitania— el grupo guerrillero está sentado en una mesa de negociación para terminar con el conflicto armado.
En 1964, recuerda el campesino Martín Emilio Ruíz de la vereda Villanueva, en Marquetalia la toma duró ocho meses, "pero lo más duro se dio por allá en enero de 1964 cuando el Ejército quería izar una bandera en el alto de Trilleras, y la guerrilla se lo impidió. Dos meses duró el enfrentamiento y los cadáveres los llevaban al cementerio de Gaitania por trochas".
Ese primer tiro en Marquetalia, hace cinco décadas, y el recrudecimiento de los enfrentamientos con una ofensiva en la cual el coronel Matallana llegó en helicóptero hasta la selva donde se refugiaba "Tirofijo" y otros comandantes guerrilleros —más el ascenso de 16.000 soldados por la hostil Cordillera Central y el río Atá— llevaron a que las nacientes guerrillas se refugiaran en El Pato.
Ahí nacen las Farc, expresa Rodrigo Granda, negociador de las Farc en La Habana, ya que en esas montañas lejanas "se adoptaron la táctica de la combinación de todas las formas de lucha de masas para la toma del poder y dotan al movimiento insurgente con un programa revolucionario".
Negociaciones frustradas
Desde aquella época a la fecha, las hostilidades han dejado, según del Centro de Memoria Histórica, 220.000 muertos y casi seis millones de desplazados forzosos, razón por la que Gobierno, las Farc, y otras guerrillas, se han sentado varias veces a negociar el fin de la confrontación. Los últimos diálogos se adelantan públicamente desde el 18 de noviembre de 2012, con un acuerdo en tres puntos de una agenda que contiene cinco.
"En diversas oportunidades Colombia se la ha jugado por la paz con las guerrillas. Algunos han tenido algunos éxitos, otros han fracasado", dice el analista del conflicto Armado, Juan Carlos Ortega.
Recuerda el investigador que con las Farc se intentó negociar en el Gobierno de Belisario Betancur (1982-1986). De estos acercamientos nació, por común acuerdo, la Unión Patriótica (UP), partido exterminado por paramilitares y agentes del Estado. "Llegaron los diálogos con Andrés Pastrana (1998-2002). Allí se creó una zona de distensión de 42.000 kilómetros cuadrados, utilizada por las Farc para consolidar su poder pero no se firmó la paz", explica Ortega.
En la mesa otra vez
En distintas ocasiones los comandantes de las F.M. han asegurado que las Farc están sentadas en la mesa porque fueron doblegadas por la acción militar.
Aunque esta guerrilla ha recibido grandes reveses militares como la muerte de sus cabecillas "Alfonso Cano", "Raúl Reyes" y "el Mono Jojoy", su derrota militar no puede preverse.
En esa línea, el general Álvaro Valencia Tovar, ha manifestado en diferentes ocasiones que "no puede haber victoria militar sobre la guerrilla", además, hay una línea de las Farc que insiste en la negociación "porque entiende que la lucha armada perdió su propósito, que piensa que no vale la pena insistir en un desgaste que de todas maneras los va a llevar a la derrota".
Los 50 años de las Farc, desde Marquetalia hasta ahora, toma a esta guerrilla disminuida, 7.600 hombres según Inteligencia MIlitar, y los sentó en la mesa ante las pocas probabilidades de ver el sueño de "Tirofijo" hecho realidad: "Llegar al poder por las armas". Sobre las Farc el país sigue sin olvidar la bomba del Nogal, las decenas de secuestros y las tomas violentas de muchos de municipios.
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