<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
HISTÓRICO
Óscar Collazos en una laguna profunda
  • Óscar Collazos en una laguna profunda | Colprensa | En la novela del escritor el alzhéimer es lo de menos. Lo de más está en no dejar de recordar. La protagonista de la historia, una niña de doce años, se empeña en reconstruir la memoria de su abuela enferma. Además de darle un tono más infantil y sencillo a una enfermedad que puede ser difícil.
    Óscar Collazos en una laguna profunda | Colprensa | En la novela del escritor el alzhéimer es lo de menos. Lo de más está en no dejar de recordar. La protagonista de la historia, una niña de doce años, se empeña en reconstruir la memoria de su abuela enferma. Además de darle un tono más infantil y sencillo a una enfermedad que puede ser difícil.
Mónica Quintero Restrepo | Publicado el 23 de mayo de 2011

A la abuela de la pequeña se le fueron olvidando las cosas, de a poco. Y la pequeña, también de a poco, le fue reconstruyendo esa memoria perdida. "Lo que la abuela tiene se llama enfermedad del olvido", le explicó el papá.

En la laguna más profunda, la nueva novela de Óscar Collazos, es una historia sobre el alzhéimer. Un tema que parece propio de los libros de ciencia y no más. Y lo que hace él es ir a la cotidianidad.

La abuela y la nieta son el centro de la historia...
"Según como lo mires la protagonista puede ser la abuela o puede ser la nieta. La abuela es la que padece la enfermedad y a la que su nieta acompaña desde que se empiezan a revelar los síntomas, incluso divertidos, hasta que prácticamente se va perdiendo en esa laguna más profunda. La relación es más desde la parte imaginaria: imaginar que la abuela le habla, vive".

¿Por qué el alzhéimer?
"Empecé a interesarme en el tema en la medida en que conocí gente que tenía la enfermedad o amigos y familiares de personas que la habían tenido, o habían muerto después de un penoso proceso.

A partir de cierto momento decidí escribir una historia para niños, juvenil si se quiere, para quitarle un poco el dramatismo que el adulto le da a una enfermedad como esta. No era reproducirla científicamente, sino un poco la proyección y el impacto humano que tiene no sólo en el paciente sino en la familia, que termina siendo la víctima más importante".

En el libro uno se encuentra con un rechazo...
"Al principio hay una resistencia y hasta donde uno puede saberlo por lo que se conoce científicamente, es del desconcierto. Hay una cierta tendencia del enfermo al mal humor, a volverse irascible.

Es la rabia que nos da no querer decir algo y no saber cómo. Luego, poco a poco, a medida que se va agravando la enfermedad, ya la que tienen que aceptar que hay un paciente enfermo es la familia.

Yo diría que no solamente hay una tendencia general y equivocada del paciente en esa primera fase a ocultar la enfermedad, sino una actitud de la familia como de vergüenza y de pudor de revelar que hay alguien que la padece.

Lo que yo he querido, si en algún momento he tenido algún propósito, es hacer tomar conciencia y presentar una hermosa historia de amor de una nieta por su abuela y la manera como esa familia recibe una noticia tan trágica como es la desaparición de la abuela del mundo de los conscientes (perder la conciencia es perder la vida de alguna manera), y de la niña de tratar de reconstruir su memoria.

Alguien tiene que, allí donde se pierde la memoria, reconstruirla. Es lo que hace la niña desde una actitud muy bella y poética, recuperando el baúl de los recuerdos, el álbum de fotografías, que cuando ya la abuela no habla, hablarle como si respondiera".

¿La niña hace más "digerible" la enfermedad?
"Que se vuelva más sencilla, que no revista esa complejidad trágica que reviste para los adultos, que incluso el tema esté rodeado de un aura, de un clima de poética y de nostalgia. Sí es trágico que desaparezca una persona y que muera en dos sentidos, consciente y físico, pero vale la pena haber establecido esa relación y esa forma de intimidad y de comunicación con esa persona que desapareció".

¿Y la investigación?
"En la red no sólo está toda la información científica alrededor del alzhéimer y las ambigüedades que reviste.

Muchos hablamos de él allí donde existe solamente demencia senil. Y me encontré con una cosa sorprendente: redes de pacientes que intercambian experiencias, consejos y eso era lo que le daba la dimensión humana a la investigación".

Es también una novela llena de metáforas...
"Hay mucha metáfora. Una de ellas, en un principio inconsciente, y luego elaborada, es la necesidad de recuperación de la memoria, en este caso individual. Yo no estoy hablando de memoria colectiva. Lo que se propone la niña es recuperar la memoria".