La velocidad máxima que ha alcanzado sobre una moto es de 290 kilómetros por hora. Y cuando se le pregunta sobre las sensaciones que experimenta en esos momentos, el líder de la categoría 250 y tercero en GP125 del Campeonato Nacional de Estados Unidos, responde con una risas que en lo único que piensa "es en cómo voy a frenar esa máquina".
Stefano Mesa Bressane es un antioqueño de 15 años que brilla en las pistas estadounidenses y que ya decidió que su futuro está en ese deporte, una herencia de su padre Mauricio (conocido como la Rata), sus tíos Pablo y Juan David, que fueron exponentes de esta disciplina, y su abuelo Darío Mesa, ortopedista que estuvo vinculado al mundo de los deportes de motor.
Criado en este ambiente, Stefano se enrutó por el motociclismo desde pequeño. A los cinco años de edad corrió motocrós. Más tarde pasó a la velocidad en la que alcanzó un tercer lugar nacional y probó, con buenos dividendos, en cuatrimotos. En esta modalidad fue campeón júnior y novato en 2008.
Con el viaje de sus padres a Estados Unidos, este joven visionario y bastante maduro para su edad encontró lo que buscaba. Eso sí, con esfuerzo de la familia para patrocinar sus participaciones, además de la compra de las motos.
Su actual liderazgo en la categoría, así como la invitación que recibió para competir en el Mundial de Indianápolis a finales de agosto, un honor de pocos, son otras cartas de presentación que expone ahora que busca ayuda económica.
Su amor a Colombia, país que dejó hace dos años pero que constantemente visita, lo motivaron a pintar de amarillo, azul y rojo el casco que utiliza en las pruebas. Y el uniforme que le diseñaron tiene, además de la bandera tricolor en las mangas, la insignia de Estados Unidos, donde vive con su familia.
Su mamá Karen, guatemalteca de origen italiano, y sus hermanas mayores Paula y Alexandra, son otro apoyo incondicional para Stefano que habla perfecto el inglés.
La vida de este muchacho, después de cumplir con los entrenamientos diarios, gira en torno al colegio, el gimnasio, el tenis de campo de manera recreativa y el descanso.
En La Florida tiene un récord, pues su padre Mauricio cuenta que Stefano fue la primera persona de 15 años que se subió al podio del Shootout, la competencia más prestigiosa de la CCS.
Pero su meta es llegar a la categoría de 600 c.c., la más importante del motociclismo en ese país y en la que espera ratificar sus capacidades frente a las grandes figuras. Aún no ha incursionado en ella por la edad, pues sólo se permiten pilotos mayores de 16 años.
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