La llegada del Mundial de Suráfrica agudiza los sentimientos futbolísticos de los más románticos. Ellos, sedientos de talento, esperan que el torneo orbital sea un oasis, en el cual las nuevas figuras del balompié surjan entre los astros que brillan con luz propia.
Suráfrica no será la excepción. Ya se perfilan los nombres de los llamados a ser los relevos generacionales de las diferentes naciones participantes.
Entre los destacados se encuentran jugadores que han madurado en encopetados clubes europeos; estos jóvenes, a su vez, buscan la gloria con sus selecciones en un torneo que los puede consagrar en estrellas de talla "Mundial".
La Fifa en cada Copa Mundo premia a esa nueva figura que durante el torneo se destaca por sus condiciones técnicas, su estilo de juego innovador, la creatividad, la madurez, la eficiencia táctica y, sobre todo, por ser un modelo a seguir para los jóvenes jugadores.
Un Grupo de Estudios Técnicos (GET) se encarga de la tarea. Este grupo está conformado por expertos de renombre mundial que gozan de abundante experiencia. Para Suráfrica tendrán nuevamente la responsabilidad de escoger entre un manojo de juveniles, quién será la estrella joven número 14 de los mundiales.
Más allá de un simple trofeo, es el reconocimiento por la buena labor desempeñada. Logro que cultiva la estirpe para toda la historia, ya que nombres como Pelé, Franz Beckhenbauer y Antonio Cabrini, entre otros, surgieron como ídolos y estrellas del fútbol en los cinco continentes.
Entre los más recientes se encuentran Michael Owen y Lucas Podolski quienes han triunfado luego de sus excelentes participaciones en el torneo orbital en 1998 y 2006 respectivamente. Quizás durante los encuentros aparezcan más, porque está claro, a la ceremonia de inauguración en Suráfrica llegan de incógnitos muchos, pero luego se convierten en figuras.