Parece que se hubiera vuelto costumbre. No pasa un mes sin que desde algún lado se levante una voz que pida acabar con el Consejo Superior de la Judicatura (CSJ).
Sin embargo, la que se levantó esta semana, surgió de la misma corporación y enfrentó a las salas administrativa y disciplinaria por el presunto despilfarro de viáticos y mala contratación. De ahí que ya no se hable de un "choque de trenes" sino de un tirón de cobijas".
Para algunos analistas no es tan fácil eliminar la corporación debido a que la rama judicial necesita estar bajo la tutela de un órgano de control técnico, especializado en derecho, que conozca el ejercicio de la función de los jueces y funcionarios judiciales.
La reforma a la justicia que se discute en el Congreso ha generado enfrentamientos entre las dos salas.
El último fue por las declaraciones del presidente de la Sala Disciplinaria, Henry Villarraga, quien cuestionó la divulgación del listado de viajes de esa sección en un "afán revanchista" porque ellos no han expresado su rechazo al proyecto.
Aunque Néstor Correa, presidente de la Sala Administrativa negó retaliación alguna y señaló que parece tratarse de un desquite de la Sala Disciplinaria porque la Administrativa derogó los planes de descongestión.
Este plan pretendía crear 71 cargos en los Consejos Seccionales para agilizar procesos disciplinarios en el país. A pesar de que había sido aprobado por unanimidad por la Sala Administrativa, luego fue derogado porque no había estudios "concretos" para su implementación.
Ajustar los controles
Hay quienes piensan que el problema no debe radicar en la reforma a la justicia, sino en mantener una administración de justicia limpia.
El exmagistrado del CSJ Rubén Darío Henao, calificó el hecho como un "espectáculo bochornoso" y dijo que demostraba "muy poca madurez de parte de los magistrados".
Empero, estos escándalos son también muestra de la necesidad de reformar ciertas cosas para que no se sigan presentando.
Las denuncias sobre el carrusel de pensiones, con los cargos de los magistrados auxiliares, no han podido ser investigadas a mayor profundidad porque, al parecer, no van en contra de la ley.
Y es que el hecho de que un magistrado contrate a un auxiliar, a pocos días de su jubilación, no es algo ilegal.
Para Rubén Darío Henao, "independientemente de si el carrusel es ético, no se hace nada si no está contra la ley".
Agregó que en caso de que existan irregularidades "se necesita reformar el decreto sobre el tema o emitir una ley que lo reglamente".
Según el exmagistrado de la Corte Constitucional Jaime Córdoba Triviño, "la discusión dentro del Consejo Superior de la Judicatura refleja la poca interacción que hay entre la Sala Administrativa y las otras Cortes de la rama" y precisó que más allá de eliminar esta corporación se debe pensar es en reformarla de manera administrativa.
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