Seis meses. Eso se demoraron, dedicados al cien por ciento. Y pensaron en cada detalle. Hasta la tipografía fue hecha en exclusiva para las páginas de La República.
El rediseño del periódico económico, con el que el diario recibió el premio Lápiz de Acero en la categoría editorial, buscaba una buena relación con la lectura, según cuenta Gonzalo Vivas, editor gráfico del periódico.
Y empezaron por el empaque. Del formato grande pasaron a ser tabloide y lo graparon, para que no se deshoje y "no se trastoquen las páginas". También lo refilaron.
Después vinieron las secciones, el contenido, los anchos de columna y el elegir cinco y no seis. Siempre pensando en una mejor lecturabilidad.
Y la fuente no la compraron, sino que un diseñador se las hizo a su medida: pensando en la temática del diario, "serio, pero no aburrido", y hecha para ser impresa en periódico.
En La República tenían claro que sus usuarios quieren información "concreta y no maquillada". Por eso quisieron un proyecto a su estilo y su tema, pero agradable.
"Se exploraron diferentes propuestas", cuenta Gonzalo. Y se la jugaron, por ejemplo, con un cambio significativo. Ya no hay cabezote con el nombre, sino que "hemos hecho un logo que es una marca. Es la sigla de La República y eso es una tendencia mundial".
Detalles que de seguro fueron sumando para que el jurado decidiera que el premio era para ellos. "Lo recibimos con mucha alegría, es un plus al trabajo que venimos haciendo", añade el editor gráfico.
Con el rediseño sabían que había un riesgo. Las personas y los periodistas (en el uso) lo aceptan o lo rechazan. Y de octubre, cuando se presentó, a la fecha, lo que han hecho es afinar el diseño, pero la propuesta ha funcionado.
Eso los llevó a pensar en concursar en el Lápiz. "Sabíamos que teníamos un buen producto". Estaban contentos con el trabajo, que hicieron un grupo de cuatro personas, lideradas por el director del diario Fernando Quijano, el gerente Juan Carlos Hernández y la gerente de proyectos y estrategia Martha Ortiz.
Desde Medellín
Veinte fueron los proyectos que recibieron en la noche del jueves el Lápiz de Acero, en su edición 14. Y por Medellín, pese a que fueron también 14 los nominados, entre 106, sólo uno se quedó con el premio: Obra Negra Arquitectos con el diseño del colegio Santo Domingo Savio, en la categoría Diseño Arquitectónico Bticino.
"El edificio se inserta muy bien en el lugar y genera una cantidad de espacio público y lugares de encuentro. Se abre al paisaje", explica Carlos Pardo, director del taller arquitectónico de la empresa.
Por eso, cree él, el galardón fue para ellos, que repiten en Lápiz de Acero. El año pasado, en la misma categoría, lo recibieron por el edificio Guayacán, torre dos.
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