La noche del martes 4 de noviembre, justo minutos antes de las 11 de la noche, Barack Obama vio en la pantalla de su televisor el avance extraordinario de la cadena de noticias CNN que, tras proyecciones por encuestas a boca de urna, lo nombraba como el nuevo presidente de Estados Unidos.
Media hora después dio un discurso frente a cientos de miles de personas congregadas en un parque de Chicago, la ciudad en la que se hizo hombre público, y culminó así una carrera hacia la Casa Blanca que inició como un sueño imposible y se materializó ante los ojos de un mundo incrédulo: Estados Unidos ahora tenía un presidente negro.
Hasta hace solo un año Barack Hussein Obama era un total desconocido para gran parte del globo terráqueo y a decir verdad muy pocos lo referenciaban en su país como un político presidenciable.
Apenas llevaba un periodo en el Congreso de su país y para algunos era demasiado liberal, joven e inexperto como para llevar las riendas de la Casa Blanca.
Sin embargo, con una campaña política mediática sin precedentes, el apoyo de la juventud y las fuerzas incontenibles de cambio de todo un país cansado con las actitudes de George W. Bush, Obama venció primero a la favorita Hillary Clinton en las primarias de su partido y después le dio una paliza electoral a su contrincante, el republicano veterano John McCain.
Barack Obama tuvo la inteligencia necesaria para rodearse en campaña de gente que le complementaba sus vacíos. Escogió como fórmula vicepresidencial al veterano Joe Biden y sus principales asesores venían de la administración de Bill Clinton.
Luego de ser elegido como próximo presidente armó un gabinete de reconocida trayectoria en el campo económico, de defensa y de política interna que ya los analistas internacionales nombran como el "dream team".
El próximo 20 de enero tomará posesión de su cargo y tendrá el inmenso reto no solo de recuperar la destrozada imagen internacional de E.U. como única súper potencia mundial, sino también de arreglar los problemas internos de un país que lo ve como el nuevo John F. Kennedy.
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