La conexión vial a Occidente aún sin terminar, porque falta construir 4.1 kilómetros de vía, ha superado en un 20% la cifra prevista para 2010 al alcanzar un TPD de 4.184 vehículos. Es, sin duda, un referente importante para inferir que los beneficios económicos, sociales y ambientales serán mayores cuando se construya la nueva vía al Oriente (que también contará con túneles cuya longitud total supera los 18 kilómetros), pues se trata de un valle de excelentes condiciones climáticas, geográficas y otros factores.
La verdad es que hacia el Oriente no contamos con una infraestructura vial segura y hemos pagado dosis muy altas por la cicatería, una suma de costos incalculables causados por los derrumbes y ausencia de banca que obligan al cierre de las vías, situación que infarta todas las actividades sociales y económicas, particularmente en épocas invernales, lo que hace incierta la conectividad entre las regiones.
Los temores frente a este proyecto son infundados, pues el impacto ambiental superficial de la mayoría de los túneles cuando son profundos resultan mínimos. No olvidemos que los estudios e investigaciones previos realizados confirman la presencia de una formación rocosa muy competente estructuralmente (anfibolitas y batolito antioqueño fundamentalmente), cuyos túneles estarán a más de 400 metros de profundidad.
Es probable que sin un Plan de Manejo Ambiental durante las etapas de construcción y operación del proyecto o la imposición de las medidas de mitigación y compensación para preservar el equilibrio ecológico, el proyecto podría tener algunos efectos ambientales adversos, pero estamos seguros de que la obra se construirá cumpliendo todos los estándares y protocolos conocidos internacionalmente para mitigar la ocurrencia y reducción de los potenciales efectos sobre los diversos componentes del ambiente en el área de influencia del proyecto y así tener la mejor opción de comunicación con el Oriente.
Tampoco olvidemos que en Antioquia la ingeniería tiene la experiencia, el conocimiento, el know how que llaman, de haber construido centenares de kilómetros de túneles en los desarrollos hidroenergéticos y nunca se han presentado los problemas que anuncian algunos ambientalistas.
El impacto ambiental que se causará con la construcción de los túneles y de una moderna vía al Aeropuerto y al Oriente será ínfimo y mucho menor que los ocasionados por la construcción de vías de superficie como las actuales; basta observar el deterioro ambiental causado por la desafortunada intervención de la vía Las Palmas, la pérdida de banca en la denominada autopista a Bogotá que está generando colas kilométricas, las fallas geológicas del k10+700 de la vía Santa Elena o la actual vía El Escobero, que obligan al uso de "paletas" de pare o siga; testimonios inocultables y tozudos que no cicatrizarán ni borrarán en mucho tiempo.
Ante el peregrino argumento, según el cual es mejor invertir en el mejoramiento de la infraestructura vial del departamento, conviene aclarar que los recursos para financiar el proyecto no están en caja como algunos piensan; se trata de un contrato de concesión cuya financiación estará a cargo del Concesionario, un préstamo del Idea y un aporte de $60.000 millones del Departamento y cuyo reembolso se hará durante 25 años que dura la concesión al dejar los usuarios los estipendios de peaje, similar al que hemos venido cancelando hace más de 30 años por el uso de las precarias vías hacia el valle de San Nicolás pero con la gran diferencia que no serán pagados por anticipado como ocurre hoy, sino cuando el proyecto esté listo.
Uno de los signos inequívocos que caracteriza del denominado tercer mundo es la lentitud y el retraso secular que presentan obras vitales para impulsar el crecimiento económico y la conexión vial al Oriente, proyecto concebido desde hace más de 45 años, no podía ser la excepción tras esperar medio siglo para su ejecución. Finalmente, no hay razones ni argumentos técnicos valederos para dar crédito a quienes pretenden desconocer que el mundo globalizado exige una infraestructura para la competitividad, una alternativa de conexión única y segura con el Oriente.
Una alternativa que eliminará la incertidumbre que hoy existe en el tiempo de viaje para llegar al tercer piso térmico; una obra que sin duda nivelará los costos de la propiedad raíz y que cambiará el rumbo de la región.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4