Una nueva generación de vehículos eléctricos híbridos, esto es, movilizados por baterías eléctricas o por gasolina, está comenzando a llegar en 2010 a las salas de ventas de los Estados Unidos. El primero de ellos fue el Toyota Prius y ahora vienen el Chevrolet Volt y el Nissan Leaf, entre una docena de nuevos anuncios.
La idea de que los carros eléctricos se conectarán por la noche a un toma en la pared de los garajes para aprovechar la energía barata de las horas nocturnas, por fuera de la demanda de las horas pico, no parece ser tan simple.
La revista The Economist nos advierte que el Volt puede viajar 64 kilómetros con una carga de batería. Más allá de esto, se requerirá emplear el motorcito de gasolina de 1.4 litros para impulsar el carro y para recargar su batería. El primer problema que se avecina, no sólo en los Estados Unidos sino en todas partes, radica en la carencia de una red adecuada de estaciones de servicios para efectuar las recargas.
El Leaf de la Nissan podrá transportar cinco adultos sobre 160 kilómetros con una sola carga. Su costo se estima entre 25.000 y 30.000 dólares, lo mismo que un auto de motor diésel. Pero la batería se arrienda por aparte, a razón de unos 150 dólares por mes.
Recargar las baterías de litio exige contar con conexiones, con voltajes de 220 voltios, porque a 110 voltios tardarían cerca de 18 horas para recargarse. Si la batería se carga durante la noche, por fuera de las horas de demanda pico de energía, la electricidad tendrá un costo equivalente de tan sólo 1.800 pesos colombianos por galón. Pero si se recargan durante el día, el precio equivalente se aproximaría a los 7.200 pesos por galón.
Si las recargas se programan entre las doce de la noche y las seis de la mañana, las empresas generadoras de energía contarían con una demanda ociosa, la cual no existe hoy durante este tiempo. Se teme, sin embargo, que los picos generados por la nueva demanda requieran de nuevos transformadores, cableados y contadores de energía, para lo cual como que no están preparadas las empresas estadounidenses.
El artículo citado sostiene que las nuevas tecnologías requieren entre 15 y 20 años para capturar el 10 por ciento de un mercado. Y luego requieren de 10 a 15 años adicionales para capturar el 90 por ciento restante. Así sucedió a comienzos del siglo pasado cuando los vehículos de gasolina reemplazaron los carruajes tirados por caballos.