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A voto limpio: Abelardo no cederá ante el Centro Democrático y se la juega por Deluque en Senado

Reuniones reservadas y tensiones entre partidos marcan la elección de las presidencias del Senado y la Cámara antes de la instalación del Congreso. ¿Quiénes quedarían finalmente?

  • De izquierda a derecha, Daniel Briceño, Honorio Henríquez y Álvaro Uribe (Centro Democrático), Alfredo Deluque (La U) y Nicolás Barguil (conservador). FOTOmontaje elcolombiano
    De izquierda a derecha, Daniel Briceño, Honorio Henríquez y Álvaro Uribe (Centro Democrático), Alfredo Deluque (La U) y Nicolás Barguil (conservador). FOTOmontaje elcolombiano
hace 4 horas
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Una fila de camionetas blindadas parqueadas a los alrededores del hotel Grand Hyatt en Bogotá hicieron el “camino” por el que desfilaron representantes a la Cámara, senadores, y los compromisarios de los partidos y ministros. Todo tipo de operadores políticos han estado hablando esta semana, horas antes de que se instale el Congreso, para que el 20 de julio los partidos no lleguen a definir “a voto limpio” quiénes se quedarán con la presidencia de Senado y Cámara. Pero es probable que suceda, según el panorama actual.

Los acuerdos no escritos señalan que la presidencia del Senado el primer año de gobierno, que es la “luna de miel” con el Legislativo, debe ser ocupada por un miembro de la bancada más numerosa que acompaña al gobierno que se va a posesionar. En este caso, el Centro Democrático con Honorio Henríquez, pero parece que no será así porque la ficha de Abelardo de la Espriella es un amigo personal, Alfredo Deluque, de La U (ver nota inferior).

¿Por qué es importante para el gobierno y para los partidos tener la presidencia del Senado? Además de darle poder de negociación a la colectividad que queda en ese rol, quien ocupa ese cargo dirige los debates y fija el orden de la agenda legislativa del primer año de mandato.

La Cámara también es relevante por lo mismo, pero la presidencia del Senado representa otro tipo de poder; simbólicamente es quien se encarga de tomar el juramento y ponerle la banda presidencial el día de la posesión al mandatario electo. De ahí que ese primer año —el de mayor capital político para un mandatario recién llegado— sea el más disputado entre las bancadas.

¿Grietas en la coalición?

Este diario conoció con una fuente enterada que el mismo Gabriel Vallejo, presidente del Centro Democrático, estuvo reunido con parte de la bancada de La U en la noche del miércoles intentando destrabar la puja.

Por un lado, el Centro Democrático dice que, al ser el partido de gobierno con la bancada más grande (17 senadores), debería ser el que se quede con la presidencia, en este caso con Honorio Henríquez. De hecho, Paloma Valencia dijo: “El Congreso es un órgano independiente (...). Es natural que el partido esté buscando esa presidencia y lo que corresponde es que se la respeten. Ha sido el partido de la oposición, hizo todo para frenar las reformas del gobierno Petro. No está pidiendo que le den la presidencia, se la ganó y lo ratifican los más de 3 millones de votos (el 8 de marzo)”.

Pero todo parece indicar que ya está casi definido que Deluque ocupará ese cargo en el primer año de Gobierno. Tiene, según cuentas hechas por este diario a partir de hablar con congresistas, unos 46 votos de los 52 que necesita. Por ahora el senador guajiro está respaldado por su bancada, los conservadores —el propio Efraín Cepeda, líder natural de los godos, confirmó que los 10 senadores de su partido acordaron por unanimidad votar por él— y, más recientemente, del partido Cambio Radical, que hizo lo propio en un comunicado expresando su compromiso con el “fortalecimiento del liderazgo que requiere el Congreso”.

A esa cuenta se sumó, como era previsible, Salvación Nacional, colectividad que coavaló la candidatura presidencial de De la Espriella y que sostiene que las principales dignidades del Congreso deben quedar en manos de quienes lo acompañaron desde el arranque de la campaña, como es el caso de Deluque. Y todo parece indicar que los liberales también se sumarían.

Con esos respaldos, Deluque llegaría a la votación del 20 de julio con una ventaja sobre el candidato del uribismo, que cuenta con 17 senadores. Y es poco probable que pueda sumar más apoyos.

Uribe vs. Deluque

Álvaro Uribe, jefe natural del Centro Democrático, no se quedó callado frente a esa posibilidad. El expresidente cuestionó en su cuenta de X la idoneidad de Deluque para el cargo, recordándole que votó varias reformas del gobierno de Gustavo Petro, como el presupuesto del primer año y la ley de Paz Total. “Extrema coherencia”, ironizó al recordar que también respaldó el proceso de paz del 2016, hoy cuestionado por el presidente electo.

Deluque le respondió a Uribe en diálogo con EL COLOMBIANO: aseguró que nunca ha sido petrista y que ha tenido una “oposición racional”; reconoció que sí votó unos proyectos a favor del gobierno saliente en sus inicios. Pero ante la pregunta de este medio, el senador guajiro tampoco negó los rumores de acercamientos con el Pacto Histórico para que le voten a su favor el 20 de julio, pues le faltarían al menos seis votos si el Centro Democrático no cede y los habría estado buscando con la senadora petrista, también de La Guajira, Martha Peralta.

Y aunque del lado del Centro Democrático Henríquez negó estar acercándose a la oposición por votos, como también había sonado, lo cierto es que ninguno de los dos bandos ha cerrado del todo la puerta a sumar votos fuera de la coalición. Los demás partidos esperan que a más tardar el sábado haya “humo blanco” y se concrete un acuerdo para el Senado.

¿Y si no hay acuerdo?

“Me resisto a pensar que el Centro Democrático se va a ir al voto limpio (...), eso implicaría una alianza con el Pacto Histórico”, afirmó el ministro del Interior designado, Rodrigo Lara este jueves. Según explicó, llevar la elección a la plenaria del 20 de julio obligaría a buscar votos por fuera de la coalición de gobierno, principalmente en la oposición, un escenario que considera poco probable.

Y cuando se le preguntó al ministro de la política por qué se empeña el gobierno entrante en Deluque y no quieren incluir a alguien del uribismo, Lara señaló que es por decisión del nuevo gobierno y porque Deluque es amigo cercano de Abelardo de la Espriella “desde hace mucho tiempo”. No obstante, dijo ser respetuoso de la autonomía del Congreso.

Desde el Pacto Histórico, entre tanto, apenas ayer se reunirán para saber si van a votar por alguna de las opciones en disputa o si, a modo de protesta —conscientes de que no tienen los votos para imponer un nombre propio—, prefieren sugerir a alguien más para la presidencia del Senado.

En el Partido Liberal hay hermetismo, es decir que sus votos, 13 senadores, se cotizan al alza.

Gran parte de los que conformarán la bancada de gobierno están diciendo que es prioridad defender la unión dentro de la coalición y que no es momento de pelear, mandándole un mensaje al CD para que se decida por apoyar a Deluque. “Podemos ser aliados sin ser amigos”, dijo el mismo Daniel Briceño (Centro Democrático) cuando se le preguntaron por los roces entre su partido y Deluque.

Según Briceño, Rodrigo Lara y otros congresistas ya hicieron parte del acuerdo, con algunos del uribismo, según el cual la presidencia de la Cámara se repartiría así en cada año: primero conservadores, luego liberales, después Centro Democrático y al final Cambio Radical. Y es que al buscar priorizar la presidencia del Senado con Honorio Henríquez, el uribismo terminó cediendo la opción de que Briceño presidiera la Cámara.

La baraja en la Cámara

El pulso en el Senado marcará el rumbo de la Cámara. Apenas surgió el nombre de Nicolás Barguil como posible presidente de esa corporación, Daniel Briceño aseguró que se estaban moviendo fichas del “conservatismo petrista” y señaló al representante de actuar en línea con el gobierno saliente.

Briceño vinculó a Barguil con Alfredo “Ape” Cuello, representante reelecto del Cesar que fue clave para sacar adelante buena parte de las reformas del gobierno Petro (con sus votos o con su presencia para completar el quórum). Además, Cuello es señalado de ser cercano a la cuestionada Juliana Guerrero. Según Briceño, esa alianza entre Barguil y Ape Cuello terminaría entregando la presidencia y las demás dignidades de la mesa directiva de la Cámara a sectores cercanos a la oposición que tomará el Pacto Histórico.

Cabe recordar que entre la primera y la segunda vuelta, en una historia de Instagram, Ape Cuello señaló que “no estaba condicionando a nadie sobre por quién votar”. Su mensaje dio pie a distintas interpretaciones: algunos lo leyeron como que estaba dispuesto a respaldar a cualquier gobierno según los acuerdos que lograra.

Nicolás Barguil y Abelardo de la Espriella comparten cercanías políticas en Córdoba. El senador David Barguil, primo y jefe político del representante, respaldó públicamente la campaña presidencial del hoy mandatario electo. Además, según reveló La Silla Vacía, su pareja, María Victoria “Toya” Ramírez, mantiene una estrecha relación social en ese departamento con Ana Lucía Pineda, próxima primera dama.

Lo cierto es que desde el miércoles los compromisarios están conciliando por grupos. Y entre esos grupos ya está sonando que, para calmar las aguas, no sea Nicolás Barguil sino otro conservador el que se quede con la presidencia de la Cámara. Ha cobrado fuerza el nombre de Julio Roberto Salazar, representante por Cundinamarca, cercano al grupo político del gobernador Jorge Rey y quien estaría siendo impulsado por el exgobernador Nicolás García, aliado de De la Espriella.

Pero entonces los de Cambio Radical han propuesto, por su parte, al representante Julio Cesar Triana (de Huila). Ese último nombre, sin embargo, ya implicaría un cambio en el orden acordado. No obstante, dicen a este medio desde otros partidos que no son de gobierno, Triana podría tener más apoyo en caso de que no se logren acuerdos y se vayan al “voto a voto” también en Cámara.

En todo caso, el acuerdo político contempla que los conservadores inicien con la presidencia de la Cámara, mientras los liberales asumirían la Secretaría General. Así, el liberal Miguel Ángel Sánchez reemplazaría al conservador Jaime Luis Lacouture, cuestionado luego de que a su escolta le encontraran 145 millones de pesos en efectivo el día de las elecciones del 8 de marzo y propaganda política a favor del senador electo Daniel Restrepo.

Como los respaldos del presidente electo han estado marcados por las cercanías personales, si el nombre de Barguil tomó fuerza es poco probable que se descarte con facilidad. Aun así, todo sigue abierto en la que parece ser una de las negociaciones más reñidas de los últimos años para definir las mesas directivas del Congreso, en parte porque el nuevo gobierno no cuenta con un partido mayoritario propio.

En Cámara, además, buena parte del desenlace dependerá de los acuerdos alrededor de la Comisión de Acusaciones, que esta vez se convirtió en una de las posiciones más apetecidas tanto por el Pacto Histórico como por los aliados de Abelardo de la Espriella: allí se juzgan los presidentes. La expectativa ahora está en si el Centro Democrático cede en el Senado y si finalmente se cumplen los acuerdos en Cámara.

Historia de Alfredo Deluque, el cuestionado amigo de abelardo que quiere presidir el Senado

El senador Alfredo Deluque, del Partido de La U, fue de los primeros en subirse al bus de Abelardo de la Espriella. Son amigos de hace años; incluso, ayer dijo en Caracol Radio que se conocen desde su época universitaria, cuando De la Espriella estudiaba en la Universidad Sergio Arboleda y él en el Externado, ambas en Bogotá.

También es amigo cercano de Carlos Suárez, el principal estratega de la campaña de De la Espriella, quien ha chocado en público con el expresidente Álvaro Uribe. Además, la firma Estrategia & Poder, que lidera Suárez y estuvo detrás de la campaña del presidente electo, asesoró su campaña al Senado por $83 millones, según reportó el candidato en la plataforma Cuentas Claras.

Una fuente consultada por este diario describe a Deluque como un congresista “pragmático” que sabe moverse en los círculos de poder y que se adapta a los cambios de la opinión pública. En ese sentido, lo compara con otras figuras que han sido presidentes del Senado como Roy Barreras y Lidio García.

Y es que Deluque ha sido santista, duquista y apoyó a Petro al principio. Eso, según la fuente, le da la posibilidad de acercar posturas diferentes y lograr puntos de encuentro o consenso, algo clave para De la Espriella en su primer año.

Deluque llegó a la Cámara de Representantes en 2010, por La U. En ese momento el partido era uribista, pero se volvió santista. Desde el principio fue gobiernista, como suele ocurrir en La U.

Se reeligió y fue presidente de la Cámara entre 2015 y 2016. En esa presidencia, según informó en un comunicado, buscó una “transformación” hacia “una agenda de Congreso Abierto y Transparente” a través de mecanismos de acceso a la información pública, entre otras propuestas.

Al tiempo, en ese segundo gobierno de Juan Manuel Santos, apoyó iniciativas polémicas como el “fast-track” para aprobar el Acuerdo de Paz en el Congreso, algo que no le olvida el uribismo hasta hoy y que hace que lo sigan viendo con desconfianza.

Uno de los trinos que le recuerdan es de mayo de 2014, en plena campaña entre Santos y el uribista Óscar Iván Zuluaga. Allí se refiere a la oposición como “enemigos de la paz” que “quieren sabotear” el proceso porque, si se da, “no hay materia prima para su política: la guerra”.

De hecho, Deluque estuvo en La Habana, Cuba, durante los diálogos de paz con las Farc. En una foto que circula por redes sociales se le ve junto a los excandidatos Roy Barreras e Iván Cepeda y otras figuras que hicieron parte del gobierno Petro como el excanciller Álvaro Leyva y el exministro del Interior Luis Fernando Velasco.

En 2018, Deluque apoyó al fallecido Germán Vargas Lleras en primera vuelta y a Iván Duque en segunda. En ese período también votó favorablemente al gobierno del Centro Democrático. Luego, en 2022, año en el que llegó al Senado, La U apoyó a Rodolfo Hernández en segunda vuelta después de la derrota de Federico Gutiérrez, a quien apoyaron en primera. Pero después se movieron por Petro en el primer año.

Para ese puente fue clave un amigo que Deluque traía del gobierno Santos: el exministro del Interior Alfonso Prada. Este apoyó a Petro en su candidatura presidencial y fue su ministro del Interior en el primer año de gobierno. Hoy es embajador en París.

Según la fuente, Prada se movió a favor de que Diala Wilches, ficha de Deluque —venía de trabajar en su Unidad de Trabajo Legislativo— fuera ternada por Petro como gobernadora encargada de La Guajira. Esto ocurrió tras la destitución de Nemesio Raúl Roys Garzón, quien había sido elegido al cargo, también con el apoyo de Deluque, y fue destituido por doble militancia.

Eso habría contribuido a que Deluque apoyara la polémica paz total, la Reforma Tributaria, el Plan Nacional de Desarrollo, el Presupuesto General, la Reforma Política, la Agraria y la de Educación.

Lea también: “De 200 derechos de petición enviados, el gobierno Petro solo ha respondido el 5%”: Enrique Gómez sobre el empalme

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