La sala de proyecciones del tercer piso del Centro Colomboamericano se llenó en pocos minutos y aún seguían llegando personas. Todavía no había empezado la película y ya se escuchaba el moqueo como un tintineo alrededor del auditorio.
Sentado en medio del escenario, Henry Guzmán Medina, el hermano, apretaba los labios y miraba hacia arriba, conteniendo un llanto evidente en sus ojos aguados y su cara roja. A su lado estaba Luz Enith Franco, la esposa de Arles, también con los ojos aguados y un gesto tenso, mirando hacia algún punto vacío entre el público.
Al lado de ambos, María Victoria Fallon, coguionista de la película y directora del Grupo Interdisciplinario de Derechos Humanos (GIDH), que los ha acompañado jurídicamente en su búsqueda durante 23 años. Y al final, Adriana Bernal-Mor, la directora y coguionista de la película junto con Fallon.
Así arrancó el estreno de “Arles”, una película coproducida por el Sistema de Medios Públicos, Inravisión y por el GIDH, que no nació de una iniciativa creativa sino de una obligación: la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó al Estado colombiano producirla como parte de las medidas de reparación dictadas en el caso Guzmán Medina y otros vs. Colombia.
La película está narrada por el propio Arles, quien recuerda su vida en el momento en el que lo montan a un taxi con rumbo desconocido esa noche del 30 de noviembre de 2002.
Desde esa voz, la película recorre su infancia en Campamento, Antioquia, su llegada a Medellín de la mano de su hermana mayor Rubiela Guzmán —a quien él llamaba Lela—, y cómo fue construyendo una vida en la comuna 13: repartiendo empanadas y consiguiendo trabajo en un asadero de pollos.
Fue en la 13 en donde conoció a Luz Enith Ella lo invitó a su fiesta de cumpleaños y allí, en medio de la mirada de todos, él, con una rosa en la mano, le pidió que bailaran. Pero antes de dar los primeros pasos de baile, le pidió que fueran novios. “Desde ahí supe que iba a ser mi esposa”, dice la voz.
Ya casados, decidieron planificar su proyecto de vida conjunto: “a trabajar, estudiar, conseguir casa y luego tener un hijo” recuerda Luz. En el año 2000, lograron comprar un negocio, una pollería llamada 20 de julio, en la que trabajaban ambos.
La producción mezcla ficción e ilustraciones con archivo histórico y testimonios documentales para reconstruir no solo la vida de Arles sino el contexto de una comuna 13 atravesada por la guerra, las operaciones militares Mariscal y Orión y la connivencia entre paramilitares y Fuerza Pública.
La película recuerda que el 16 de octubre de 2002, día de la Operación Orión, fue el mismo día que el Grupo Interdisciplinario de Derechos Humanos (GIDH) iría a presentar una alerta sobre las violencias que vivían en Medellín, especialmente en la comuna 13, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Durante esa audiencia, María Victoria Fallon recibió una llamada desde Medellín advirtiendo que la operación ya estaba en marcha.
En la película, se escucha la voz de Fallon anunciando en plena audiencia la noticia de la operación.
Ese día, Luz y Arles se metieron debajo de la cama, abrazados, rezándole a San Rafael.
La Corporación Jurídica Libertad documenta que 71 personas fueron asesinadas por el grupo paramilitar, Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), durante la operación y en días posteriores.
Los habitantes creían que la militarización traía seguridad, según cuenta Henry. Pero esa ilusión, para él y su familia, se rompió el 30 de noviembre, cuando tres hombres llegaron al asadero de pollos de Luz y Arles, preguntaron por él y se lo llevaron en un taxi.
“En unas dos o tres horitas se lo traigo. Tranquila”, le dijeron a Luz Enith. Nunca lo devolvieron.
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Hasta encontrarlo
La búsqueda aún no ha terminado. Henry y su hermana recorrieron el barrio preguntando por “el pollero”, como lo conocían.
Un carnicero de la comuna les contó que lo había visto en una finca cercana a La Escombrera. Allí, Hernán Darío Aristizábal Ciro, alias “King Kong” comandante del Bloque Cacique Nutibara de las AUC, lo habría retenido, según les contaron. Esa era una de las casas cárceles que tenían los paramilitares en la zona.
Henry, Rubiela y el carnicero fueron hasta allá. Preguntaron por él y, como respuesta, les dijeron que el día anterior lo habían picado.
Cuando Henry dijo eso, en la entrevista que hace parte de la película, con una mueca de conformismo, la sala de cine suspiró entera. La voz narradora siguió hablando, pero el entumecimiento colectivo desdibujó las palabras. En ese momento, la emoción creó memoria.
Pero la historia no se queda en Arles. A través de su caso, la película reconstruye la búsqueda de cientos de familias en la misma situación: los cuerpos ensangrentados cargados entre vecinos desesperados buscando centros médicos, las denuncias ignoradas, las lideresas asesinadas, las volquetas que siguieron subiendo escombros a La Escombrera mientras la Fiscalía decía no tener maquinaria para mover lo que estaba encima del lugar donde podrían estar los cuerpos, incluyendo el de Arles.
En 2024, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, entidad extrajudicial creada después de la firma del Acuerdo de Paz en 2016, inició una nueva intervención en un polígono de La Escombrera, amparada por medidas cautelares.
El 18 de diciembre de ese año, a las 10 de la mañana, encontraron las primeras estructuras óseas humanas. Diferentes familias corrieron hacia allá. Permanecieron allí hasta la noche mientras los equipos, con lámparas y linternas de celulares, continuaron sacando los primeros huesos de la tierra.
Ya han encontrado siete cuerpos y cuatro de ellos fueron entregados a sus familias. Pero ninguno de esos cuerpos era Arles. Arles sigue desaparecido. Al cierre de esta edición, van 8.646 días de búsqueda.
Un caso histórico
El caso de la desaparición forzada de Arles fue el primero caso de la comuna 13 en llegar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que en 2023 declaró responsable al Estado colombiano no solo por las probadas alianzas entre agentes estatales y el Bloque Cacique Nutibara durante la Operación Orión, sino también por “la falta de diligencia, respuestas inadecuadas y falta de articulación de los encargados de la investigación”, según cuenta Fallon.
Entre las órdenes de reparación que dictó la Corte está esta película. Pero también hay otras: continuar la búsqueda de Arles, y adoptar una reforma normativa para garantizar que lo que le pasó a esta familia no le vuelva a pasar a nadie.
En cumplimiento de eso, en septiembre de 2025 fue radicado en el Congreso el Proyecto de Ley 239, conocido como la Ley Arles. El proyecto buscaba sancionar a funcionarios que retrasaran las acciones frente a denuncias de desaparición, pero terminó archivado.
Logros de la película
Para la película, la directora Bernal-Mor se guió por el concepto del tiempo. “Cuando uno cuenta el tiempo en años es una cosa, pero cuando uno cuenta una búsqueda en días es ridículamente grande. Y es que cada uno de esos días se vive esperando una respuesta, esperando una persona, esperando una verdad. Esperando, esperando, esperando”, dice.
Pero quien más siente el peso de la espera es su familia: “Lo único que me quitaría esta angustia es que a nuestro hermano lo encontraran y nos lo entregaran para darle sepultura”, dice una de sus hermanas, cuyo nombre es reservado por seguridad.
Henry le dedica una carta en la que le dice: “Tu historia merece verdad y merece justicia. Seguiremos buscando, seguiremos nombrándote, seguiremos alzando nuestra voz”.
Cuando se encendieron las luces del auditorio, se veían los ojos aguados y rojos. La historia de Arles es una de cerca de 500 personas desaparecidas en la comuna 13 de Medellín. Al final, queda preguntar: ¿cuántos días más tendrán que pasar contando?
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Quién fue Arles Edison Guzmán Medina y qué ocurrió con él en la comuna 13?
- Arles Guzmán era un comerciante de 24 años, propietario de un asadero de pollos en el barrio 20 de Julio de la comuna 13 de Medellín. El
30 de noviembre de 2002, poco después de la Operación Orión, tres hombres armados vinculados al Bloque Cacique Nutibara de las AUC se lo llevaron en un taxi con la promesa de devolverlo en dos horas. Desde entonces se encuentra desaparecido.
- ¿Por qué el Estado colombiano produjo la película “Arles”?
- La película fue producida por el Sistema de Medios Públicos (
RTVC / Inravisión) en cumplimiento estricto de una
medida de reparación ordenada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en el fallo del caso
Guzmán Medina y otros vs. Colombia (2023).
- ¿Qué es la “Ley Arles” y qué pasó con ella en el Congreso de la República?
- Fue el
Proyecto de Ley 239 radicado en septiembre de 2025, cuyo objetivo era sancionar a los funcionarios públicos que dilataran u obstaculizaran las rutas de atención y búsqueda frente a denuncias de desaparición forzada. El proyecto fue archivado por el Congreso.