Imagine una ley que prohíba que a las niñas colombianas las mutilen. Imagine una ruta legal para educar al respecto, y otra ruta para atención de casos. Todo parece que Colombia se va a quedar así: imaginando que las niñas tienen derechos.
Y es que, según una denuncia de colectivos sociales, el proyecto de Ley que buscaba establecer aquellos límites en contra de la Mutilación Genital Femenina (MGF) en Colombia está a punto de hundirse en su cuarto y último debate en el Congreso.
Según comunicó la Fundación PLAN (que apoya el proyecto de Ley) a EL COLOMBIANO, la discusión del proyecto: “No ha sido priorizado y ya han pasado dos semanas en que queda muy abajo en el orden del día de la plenaria en el Senado. Esto nos frustra e indigna muchísimo por la vida de las niñas en el país”.
No es algo menor: el periodo legislativo está a punto de acabar. De hecho, el plazo para definir algo acerca del texto mencionado es el próximo 20 de junio. Luego de eso se viene nuevo congreso, nuevos proyectos, y si este texto quiere ser ley deberá volver a primer debate. Deberá volver a luchar.
Es importante recordar que el proyecto es de autoría de las representantes a la Cámara, Alexandra Vásquez, Jennifer Pedraza y Carolina Giraldo.
¿Cómo se manifiesta la mutilación genital femenina en Colombia?
Según cifras del Sistema Integrado de Información sobre Violencias de Género (Sivige), entre enero de 2024 y marzo de 2026 se registraron 98 casos de niñas víctimas de mutilación o ablación genital femenina en Colombia (MGF).
El 56% de los casos corresponde a niñas entre 0 y 5 años, el 83% de los casos ocurre en el hogar de la víctima y Risaralda es el departamento con más casos.
Las maromas para justificar la ablación genital femenina se remiten a argumentos teológicos, culturales y sociales. Argumentos que, en segundos, se caen por su incongruencia, crueldad y sinsentido.
Según varios hombres, las mujeres con clítoris son infieles, impuras, malas esposas, promiscuas: se ve mal que una mujer pueda sentir placer en medio del sexo, por eso las despojan de lo que les permitiría experimentarlo. La ablación se hace con fuego o con cuchillos hirviendo y, según la OMS y registros médicos, existen cuatro tipos:
1. Se extirpa parcial o completamente el glande del clítoris, es decir, su parte externa y más sensible. También se retira el prepucio o capuchón.
2. Implica la extracción de los labios menores, y en algunos casos también de los labios mayores.
3. Conocido como infibulación, consiste en reducir la abertura vaginal.
4. Abarca cualquier otro tipo de daño o intervención en los genitales femeninos.
Mientras en el Legislativo los congresistas le dan la espalda a la problemática, más niñas son víctimas de este tipo de vulneración sexual, social, política y psicológica: el subregistro es amplio. ¿Quién da la cara?