Como si se tratara de los acontecimientos violentos de Mali, donde terroristas de Al Qaeda en el Magreb Islámico tomaron un prestigioso hotel de la capital y asesinaron a 20 rehenes —la mayoría de ellos occidentales—, ayer fue el turno del vecino Burkina Faso, donde al menos 26 personas de 18 nacionalidades distintas fueron acribilladas por seis bárbaros del mismo grupo yihadista.
El asalto inició el viernes a las 19:00 horas, cuando después de quemar vehículos y atacar el restaurante Capuccino, los terroristas tomaron rehenes y se pertrecharon en el Hotel Splendid —conocido por ser frecuentado por extranjeros—. Había gran cantidad de personas en el lugar, puesto que además de sus huéspedes, se realizaba en él la conferencia de la Agencia para la Seguridad de la Navegación Aérea en África y Madagascar (Asecna), a la que acudieron más de 200 personas.
La respuesta llegó apenas entrado el sábado, a las 01:00 horas, cuando fuerzas de seguridad realizaron un operativo para liberar a los rehenes y dar de baja a los salvajes. El intercambio de disparos se extendió por 40 minutos, según informó la Radio Televisión de Burkina Faso. El enfrentamiento produjo numerosos incendios en el edificio, mientras se escuchaban gritos de socorro. Habitantes de la ciudad registraron en videos lo que ocurría y posteriormente los subieron a redes sociales.
Horas después, y tras haber tomado piso por piso las posiciones de los terroristas —que ascendieron a las plantas superiores del hotel—, los efectivos liberaban a los últimos 33 rehenes, entre los que se encontraba el ministro de Servicios Públicos, Trabajo y Seguridad Social, Clement Sawadogo, y algunos cuerpos se veían fuera del hotel ya entrada la mañana.
“La situación está bajo control en general (...), pero es posible que haya algún infiltrado en alguna parte”, advirtió el primer ministro, Paul Kaba Thiéba, tras reunirse de forma extraordinaria con el gabinete para evaluar la situación.
Thiéba informó que en total fueron rescatadas 156 personas, de las cuales 126 eran del hotel Splendid y otras 30 llevadas allí por los yihadistas desde el restaurante Capuccino.
Las autoridades pidieron a la ciudadanía despejar los alrededores al lugar del ataque, ya que continuaban con una operación de rastreo en hoteles y establecimientos aledaños para asegurarse de que no hubiera escapado ninguno de los perpetradores. Sendas dudas había al cierre de esta edición acerca de si esto pudo haber pasado, ya que solo se reportaban tres yihadistas muertos, mientras que desde el inicio se dijo que eran seis los perpetradores.
Además, medios internacionales advertían que distintas fuentes dentro del país informaron que el cercano Hotel Yibi estaba cercado por las fuerzas burkinesas, puesto que presuntamente se había producido un segundo ataque allí. No obstante, al cierre de esta edición no se conocían más detalles ni se producía una confirmación oficial de ese segundo incidente.