El tema reiterado de la corrupción de los partidos políticos tradicionales empieza a quedar en segundo plano entre los españoles, que se centran en el debate por una nueva consulta independentista en Cataluña para el 1 de octubre. Mientras que el gobierno central de Mariano Rajoy busca por todos los medios legales impedir la realización del referendo, el catalán, encabezado por Carles Puigdemont, se mantiene en su postura del derecho fundamental y democrático al voto.
Así las cosas, por un lado, desde la capital española, tal como ocurrió todas las veces anteriores, el Tribunal Constitucional suspendió, el lunes, una reforma adoptada recientemente por el Parlamento de Cataluña para facilitar la convocatoria del referéndum secesionista. Según...