Por lo menos diez personas murieron y otras quince resultaron heridas en la fuerte explosión que se produjo en la mañana de este martes cerca de la Mezquita Azul de Estambul, Turquía, en la turística zona de Sultanahmet.
El viceprimer ministro turco, Numan Kurtulmus, confirmó que la mayoría de las víctimas del atentado son extranjeros y señaló que entre los 15 heridos hay dos en estado crítico.
Poco antes, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ya había confirmado que entre los muertos se contabilizaban extranjeros y confió en que pronto se pudiera esclarecer sus nacionalidades.
De momento, los medios turcos hablan de que hay nueve alemanes y un noruego entre los heridos, mientras que la Embajada de Perú en Ankara confirmó que un ciudadano de este país también está herido.
Por su parte, el Gobierno alemán pidió a sus ciudadanos que se encuentren en Estambul que eviten las concentraciones en lugares públicos y frente a las atracciones turísticas.
La explosión se produjo en la explanada de la Mezquita Azul, zona donde hay otros monumentos turísticos como Santa Sofía, el palacio de Topkapi y el aljibe bizantino.
Obra del Estado Islámico
El atentado suicida de Estambul, que ha dejado 10 muertos, además del propio atacante, fue perpetrado por un miembro del grupo terrorista Estado Islámico (Dáesh), ha confirmado el primer ministro de Turquía, Ahmet Davutoglu.
“Se ha descubierto que el perpetrador del ataque es un miembro del Dáesh de nacionalidad extranjera”, dijo Davutoglu en una comparecencia recogida por la cadena NTV.
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