La muerte de madres, de niños, y civiles resuena levemente en la prensa internacional cada vez que una bomba saudí golpea suelo yemení. Se produce una noticia ligeramente indignante, aunque no lo suficiente para opacar dramas como el de Siria, ni mucho menos el de un ataque terrorista en Europa que deje igual o menor cantidad de fallecidos.
Este “nuevo” conflicto en la encrucijada de Medio Oriente parece hoy ser solo un telón de fondo en las preocupaciones internacionales, pero desde ya sus injusticias prometen empeorar las siempre complejas coyunturas que vive la región.
Más de 3.500 civiles fueron asesinados en medio de esta contienda, según cifras de la ONU publicadas en junio. Estas van en aumento si se tiene en cuenta las reiteradas muertes...