x

Pico y Placa Medellín

viernes

3 y 4 

3 y 4

Pico y Placa Medellín

jueves

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

miercoles

1 y 8 

1 y 8

Pico y Placa Medellín

martes

5 y 7  

5 y 7

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

6 y 9  

6 y 9

Suscríbete Suscríbete

Dios no tiene prisa

  • Dios no tiene prisa | Calixto
    Dios no tiene prisa | Calixto
09 de abril de 2011
bookmark

Quinto domingo de Cuaresma

" Las hermanas de Lázaro le enviaron recado a Jesús: Señor, tu amigo está enfermo. Jesús se quedó todavía en donde estaba". San Juan, cap.11.

Nos cuenta el Génesis que Dios creó el mundo en seis días. Una manera de explicarnos que el Creador esperó con paciencia hasta que la evolución dispusiera un ambiente propicio a la vida.

Que las especies se multiplicaran y se mezclaran para luego poblar el mar, el aire y la tierra.

El sexto día, Dios creó al hombre a su imagen y semejanza y el séptimo descansó. No tuvo prisa en terminar su obra. Y ahora aguarda a que nosotros dominemos, paso a paso, el universo. Espera que descubramos sus riquezas y en medio de aciertos y equivocaciones, construyamos el futuro.

En una de sus parábolas, el Maestro aconseja no arrancar prematuramente la cizaña. El día de la siega podrá mirarse dónde ha granado el trigo y dónde ha aparecido la maleza.

Cuando los apóstoles le pidieron enojados que hiciera caer fuego de inmediato sobre una ciudad samaritana, por no haberlos hospedado, el Señor les respondió despacio: "No es esa mi manera".

Otro día, las hermanas de Lázaro le mandan avisar que su hermano, "tu amigo", se halla enfermo. Jesús se queda aún dos días al otro lado del Jordán. Sólo después les dice a sus discípulos: "Vamos a Judea, Lázaro nuestro amigo está dormido y voy a despertarlo".

Nos desconcierta el Señor, que toma las cosas con demasiada calma. Mientras nosotros vivimos en un ambiente de inmediatismo y de prisa. Queremos resultados apenas iniciado un proyecto. No respetamos el ritmo con que el otro explora su camino.

No sabemos escuchar los pasos de Dios que son suaves y lentos, pero siempre inteligentes y seguros.

La historia de Lázaro nos muestra a Jesús, hombre y Dios, que ama, consuela, compadece y pone todo su poder al servicio de sus amigos.

Sin embargo, esta historia comienza por una introducción desconcertante: "Le habían llamado de Betania y cuando llega hasta la aldea, Lázaro llevaba cuatro días de enterrado". Cuando se acercan al sepulcro Marta, desconsolada, le advierte: "Señor, ya huele mal".

Aquí vale la pena preguntarnos: ¿Cómo se ve más claro el poder del Señor: sanando oportunamente a su amigo, o resucitándolo?

A veces le insistimos a Dios que nos sane, cuando su intención es resucitarnos. Por eso dentro del plan de Dios caben todas nuestras penas, nuestros fracasos y también nuestros pecados.

Comprendemos lo que es resucitar. Es nacer a una vida nueva. Lo cual pretende Dios para muchos de nosotros que estamos sumergidos en hondos problemas.

Llamémosle con nuestra oración filial y confiada, pero contando con que Él acostumbra obrar despacio. Sepamos esperarlo. Recordemos lo que dice san Pablo a los hebreos: "Ayer como hoy Jesucristo es el mismo y lo será para siempre".

¿Buscando trabajo?
Crea y registra tu hoja de vida.

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD