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En medio del abandono, la vía al mar cumple 65 años

La vieja carretera que unió a Antioquia con la región de Urabá cumple 65 años. Fue clave para el desarrollo del departamento, pero otros proyectos más modernos sentenciaron su abandono.

  • Por donde crecía monte o habitaban fieras se abrió a punto de pico y pala la vía al mar permitiendo el acercamiento con el Urabá antioqueño y contribuyó con el desarrollo de una región y de todo un país. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Por donde crecía monte o habitaban fieras se abrió a punto de pico y pala la vía al mar permitiendo el acercamiento con el Urabá antioqueño y contribuyó con el desarrollo de una región y de todo un país. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • Los primeros 72,5 kilómetros de vía al mar, entre el alto de Boquerón y San Jerónimo, nacieron por la necesidad de Antioquia de abrirse al mundo. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Los primeros 72,5 kilómetros de vía al mar, entre el alto de Boquerón y San Jerónimo, nacieron por la necesidad de Antioquia de abrirse al mundo. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • Algunos tramos de la abandonada vía están casi intransitables. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Algunos tramos de la abandonada vía están casi intransitables. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • Animales se apoderaron de la vía y la convirtieron en su nueva hábitat. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Animales se apoderaron de la vía y la convirtieron en su nueva hábitat. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • Unos kilómetros antes de llegar a San Jerónimo la vía se derrumbo desde hace dos años. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Unos kilómetros antes de llegar a San Jerónimo la vía se derrumbo desde hace dos años. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • Algunos tramos de la abandonada vía están casi intransitables. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Algunos tramos de la abandonada vía están casi intransitables. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • Algunos tramos están cediendo y se corre el riesgo de que la vía desaparezca por completo. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Algunos tramos están cediendo y se corre el riesgo de que la vía desaparezca por completo. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • Los más beneficiados son los ciclistas que aprovechan la soledad de la vía para practicar deporte, aunque se ha presentado gran cantidad de robos y la inseguridad es muy alta. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Los más beneficiados son los ciclistas que aprovechan la soledad de la vía para practicar deporte, aunque se ha presentado gran cantidad de robos y la inseguridad es muy alta. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • El ganado también aprovecha el poco paso de vehículos para caminar y descansar en plena vía. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    El ganado también aprovecha el poco paso de vehículos para caminar y descansar en plena vía. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • Unos kilómetros antes de llegar a San Jerónimo la vía se derrumbo desde hace dos años. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Unos kilómetros antes de llegar a San Jerónimo la vía se derrumbo desde hace dos años. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • Muy pocos vehículos transitan por esta carretera. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Muy pocos vehículos transitan por esta carretera. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • Los pobladores a orillas de la vía la utilizan para desplazarse con sus animales de carga. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Los pobladores a orillas de la vía la utilizan para desplazarse con sus animales de carga. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • Por donde crecía monte o habitaban fieras se abrió a punto de pico y pala la vía al mar permitiendo el acercamiento con el Urabá antioqueño y contribuyó con el desarrollo de una región y de todo un país. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Los primeros 72,5 kilómetros de vía al mar, entre el alto de Boquerón y San Jerónimo, nacieron por la necesidad de Antioquia de abrirse al mundo. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Algunos tramos de la abandonada vía están casi intransitables. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Animales se apoderaron de la vía y la convirtieron en su nueva hábitat. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Unos kilómetros antes de llegar a San Jerónimo la vía se derrumbo desde hace dos años. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • Algunos tramos de la abandonada vía están casi intransitables. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Algunos tramos están cediendo y se corre el riesgo de que la vía desaparezca por completo. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Los más beneficiados son los ciclistas que aprovechan la soledad de la vía para practicar deporte, aunque se ha presentado gran cantidad de robos y la inseguridad es muy alta. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    El ganado también aprovecha el poco paso de vehículos para caminar y descansar en plena vía. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Unos kilómetros antes de llegar a San Jerónimo la vía se derrumbo desde hace dos años. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
  • Muy pocos vehículos transitan por esta carretera. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
    Los pobladores a orillas de la vía la utilizan para desplazarse con sus animales de carga. Foto Juan Antonio Sánchez Ocampo
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