Pico y Placa Medellín
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Una propuesta multisectorial busca devolverle vocación agrícola y ambiental a este corregimiento.
Desde hace 15 años aproximadamente y por múltiples motivos, el corregimiento de Santa Elena en Medellín ha sufrido una intempestiva y desordenada migración de personas que se van a vivir allí desde la ciudad, lo que aumentó sus habitantes en el doble, alterando la tranquila vida campesina.
Una de las consecuencias más graves que ha dejado la “urbanización” de Santa Elena, es que sus nativos han ido abandonando el cosechar la tierra, para arrendar o vender sus fincas a foráneos que las convierten en parcelaciones, negocios o casas de recreo.
Según datos de la Subsecretaría de Desarrollo Rural de Medellín, de los 21.828 habitantes de Santa Elena registrados en 2020, tan solo 840 se declararon como agricultores.
La pérdida de la vocación agrícola de este corregimiento –también impulsada por los ínfimos precios ofrecidos por las cosechas– ha contribuido al empobrecimiento y desplazamiento de las familias.
En el plano ambiental ya se observan también graves daños en algunas zonas de Santa Elena...