Comienza un segundo tramo en el largo camino para que la Contraloría General de la República ponga nombres propios a las personas y empresas responsables de los millonarios sobrecostos en la construcción y puesta a punto de la nueva planta de la Refinería de Cartagena (Reficar).
Ayer el ente de control presentó a las directivas de esta filial de Ecopetrol una segunda auditoría, que comenzó oficialmente el 10 de enero y espera tener un informe final el 30 de junio, luego de revisar la gestión presupuestal, contractual, financiera y contable.
La Contraloría ya tiene indicios de “cobros de utilidades por parte de subcontratistas”, “pagos dobles y triples que se dieron en algunos contratos, para volver a adelantar trabajos ya efectuados” y se profundizará...