A los 40 jefes de Estado, empresarios, millonarios y 2.400 miembros de la élite mundial que llegaron ayer a la villa alpina de Davos (Suiza) para la reunión 46 del Foro Económico Mundial (WEC, por sus siglas en inglés), los recibieron las amargas proyecciones que divulgó desde Londres el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Según el organismo multilateral, la economía mundial ya no crecerá 3,4 por ciento en 2016, como proyectó en octubre pasado, sino que su Producto Interno Bruto (PIB) se expandirá 3,2 por ciento.
Y esto empieza por una economía estadounidense a la que ve creciendo dos puntos básicos menos, 2,6 por ciento, mientras la zona euro lo hará a solo 1,7 por ciento (-0,1). China sigue en desaceleración, hasta 6,3 por ciento (ver gráfico).
Justamente, ayer se confirmó que el PIB del gigante asiático solo creció 6,9 en 2015, según datos del gobierno, la cifra más baja registrada en el último cuarto de siglo.
Pero los recortes mayores vienen para América Latina, que continuará en recesión: en 2015 y 2016 espera una contracción de la economía de la región de 0,3 por ciento, arrastrada por el desplome de Brasil, que prevé que cayó 3,8 por ciento en 2015, y lo hará a un ritmo de 3,5 en 2016. Al otro país vecino que se refirió la FMI en su informe es México, al reducir de 2,8 a 2,6 por ciento el crecimiento de su PIB en 2016.
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