El Grupo Argos lanzó la iniciativa ACE 1.0 (Argos Convergence Effort), una estrategia con la que busca acelerar el crecimiento de sus negocios, fortalecer la rentabilidad y cerrar la brecha entre el precio de mercado de su acción y su valor fundamental.
El presidente de la compañía, Juan Esteban Calle, afirmó que el programa también representa “un voto de confianza en el futuro de Colombia” y aseguró que el país “va a empezar a vivir un nuevo aire” con la llegada del nuevo gobierno.
En entrevista con EL COLOMBIANO, el empresario explica los alcances de esta transformación, que incluye la consolidación de Grupo Argos Asset Management, una recompra de acciones por $500.000 millones y la meta de aumentar el Ebitda consolidado en 70% durante los próximos 24 a 36 meses.
¿En qué se inspira el lanzamiento de ACE 1.0 y por qué decidieron presentarlo en este momento?
“Aquí hay, primero que todo, un voto de confianza en el futuro de Colombia. Es una muestra de compromiso con la construcción de país y, sinceramente, a eso responde el lanzamiento de ACE en este momento. Estamos construyendo sobre 92 años de historia totalmente exitosos y sobre los últimos diez años de una transformación profunda que nos deja listos para empezar a escribir este nuevo capítulo con ACE.
Grupo Argos terminó este proceso desapalancado, enfocado en materiales de construcción e infraestructura, con la escisión del portafolio de Grupo Sura y lo que pasó en Nutresa, tenemos una organización totalmente concentrada en sus sectores, con flexibilidad financiera, una sólida reputación y las competencias que se requieren para seguir apostándole de manera importante a la generación de valor para nuestros accionistas con este programa”.
¿ACE 1.0 está inspirado en lo que hizo Cementos Argos con Sprint y sus diferentes fases?
“Está inspirado en unos fundamentales muy sólidos de nuestros sectores, en un país que va a empezar a vivir, a partir de esta semana, un nuevo aire y en una situación geopolítica que es totalmente favorable para Colombia, porque tenemos muchas de las condiciones que hoy se necesitan. Adicionalmente, construimos sobre la experiencia tan exitosa de Sprint, donde ya demostramos un historial de cumplimiento y un compromiso con el mercado de comunicar objetivos que somos capaces de cumplir. Eso es lo que realmente respalda el lanzamiento de ACE 1.0”.
¿El cambio de gobierno influyó en el momento elegido para presentar la estrategia o era un anuncio que ya estaba previsto?
“Nosotros veníamos trabajando en esta estrategia, pero nos parece que esta es la mejor manera de demostrar nuestro compromiso con el país, porque esto no depende solamente del nuevo gobierno. Somos 50 millones de colombianos apostándole a que, cuando trabajamos unidos y entendemos que para que a Colombia le vaya bien debe existir un trabajo armónico entre el sector público, el sector privado y la sociedad, las cosas salen bien. Desde nuestro lado, esta coyuntura también favorece la estrategia que queremos desarrollar, porque el clima de inversión está mejorando, hay un optimismo y una esperanza que se perciben en todas partes y tenemos el compromiso absoluto de aportar para que el bienestar y las oportunidades lleguen a todos los colombianos, especialmente a quienes más lo necesitan. Eso no depende únicamente de un buen gobierno; es una responsabilidad de todos”.
¿Cuáles son los principales elementos de fondo de esta estrategia?
“Hay varios pilares muy claros. El primero es continuar con el compromiso de excelencia operacional y mejorar el desempeño de las compañías, para lo cual ya anunciamos metas concretas y oportunidades en cada uno de los negocios. El segundo pilar es muy relevante porque implica una clarificación de los roles de cada compañía dentro de Grupo Argos. Empezando por la holding, cuyo papel será el de un inversionista de capital enfocado en la asignación eficiente de recursos. Vamos a invertir en muchas oportunidades atractivas en infraestructura y materiales de construcción, tanto dentro de nuestro portafolio como en proyectos que estamos empezando a identificar por fuera de él. En ese contexto, aprovechamos las competencias y la experiencia de Odinsa para que evolucione y se convierta en el único gestor profesional de activos de Grupo Argos”.
¿Qué sucederá con Odinsa, que entendemos se convierte en Grupo Argos Asset Management?
“Odinsa concentrará no solo la gestión profesional de activos reales de infraestructura, sino también todas las actividades especializadas de levantamiento de capital. ¿Qué nos permite esa evolución hacia Grupo Argos Asset Management? Solo el portafolio de iniciativas privadas de Odinsa requiere inversiones cercanas a US$6.000 millones.
Además, existen proyectos muy relevantes que Celsia ha venido desarrollando durante años, como las oportunidades de generación eólica en La Guajira y los proyectos de generación solar, que también demandan inversiones significativas. A esto se suma la gran apuesta en desarrollo urbano en Barú y Barranquilla, que igualmente requiere grandes montos de capital. Contar con un gestor especializado en levantar recursos, no solo nuestros sino también de inversionistas institucionales locales e internacionales, permitirá acelerar el desarrollo de infraestructura clave para la competitividad y el bienestar de Colombia y de otros países donde podamos participar. Ese es, para mí, el aspecto más relevante del lanzamiento”.
¿Qué otros aspectos contiene la estrategia ACE 1.0?
“Otro pilar es acelerar el programa de recompra de acciones y la monetización de activos maduros, con el objetivo de generar hasta $2 billones. De ese total, $500.000 millones se destinarán inicialmente a acelerar la recompra de acciones y los $1,5 billones restantes estarán orientados a una asignación inteligente del capital. Para esos recursos tenemos cuatro alternativas: recomprar acciones si esa resulta ser la mejor inversión para Grupo Argos de acuerdo con el precio de mercado, dado que seguimos considerando que existe una brecha importante frente al valor fundamental; continuar desapalancando el grupo y sus compañías; distribuir dividendos; o participar como inversionistas ancla tanto en proyectos de nuestro portafolio actual como en nuevas oportunidades que seguramente surgirán en Colombia y en otros países de la región”.
¿Las recompras de acciones anunciadas dentro de esta iniciativa se suman a las que ya adelantan Celsia y Cementos Argos?
“Este es un programa distinto al que viene desarrollando cada una de las compañías. Corresponde a un programa de recompra por $500.000 millones en acciones de Grupo Argos”.
¿Cómo interpreta la reacción del mercado el jueves tras el anuncio de la estrategia ACE 1.0. La especie ordinaria subió 5,97% y la preferencial 5,34%?
“El anuncio fue bien recibido. Creemos que esta es una ruta clara que construye sobre lo ya alcanzado, sobre nuestras competencias, reputación, experiencia y la fortaleza que hoy tiene el grupo empresarial.
Además, contribuirá a acelerar la hoja de ruta de cada una de las compañías. Eso incluye lo anunciado por Cementos Argos con la separación entre Argos Latam y Argos Materials, la ilusión que representa el reingreso a Venezuela, la consolidación en Guatemala y las oportunidades de mejorar la rentabilidad. También contempla las metas anunciadas por Celsia, como alcanzar un margen Ebitda del 40% y su compromiso de desapalancamiento; el trabajo de Odinsa para concentrarse en las cuatro iniciativas privadas que serán fundamentales para el desarrollo del país en los próximos cuatro años; los ajustes realizados en gastos de administración y operación para alcanzar el punto de equilibrio; y todo lo que viene desarrollando el negocio de desarrollo urbano con la monetización de activos maduros, incluido el importante anuncio de Pactia realizado esta semana”.
Dentro de la estrategia, cada negocio tiene metas específicas. ¿El cambio más trascendental será la transformación de Odinsa?
“Odinsa evoluciona de manera importante, apalancada en la experiencia y en la transformación que tuvo durante los últimos diez años para concentrarse en vías y aeropuertos. Ahora amplía su visión al convertirse en un gestor profesional de activos de infraestructura, más que en un propietario de activos.
Eso le permitirá participar en nuevas verticales de infraestructura, con la incorporación de Ticsa en el negocio de aguas, además de oportunidades futuras en rentas inmobiliarias y otros segmentos de infraestructura que son muy relevantes. La otra compañía que desempeñará un papel fundamental es Summa, porque está apoyando de manera sustancial el mejoramiento de las eficiencias operativas de todas las compañías. A futuro creemos que tiene todo para convertirse en un importante exportador de servicios de valor agregado desde Colombia hacia países como Estados Unidos. Dentro del primer pilar, enfocado en eficiencias, Summa juega un papel muy importante. Es una de las mayores ventajas competitivas que tiene este grupo empresarial y será un actor fundamental en el crecimiento del gestor, en su capacidad para invertir, desinvertir e incorporar compañías al portafolio”.
¿Cuál es el horizonte previsto para materializar todos estos cambios?
“Nos comprometimos con un horizonte de entre 24 y 36 meses. Las asambleas ordinarias del próximo año serán muy importantes para avanzar en la separación del negocio de desarrollo urbano de Grupo Argos, de manera que la holding quede concentrada exclusivamente en la asignación de capital y en su papel como inversionista. Adicionalmente, se trasladarán los activos de infraestructura de Odinsa hacia Grupo Argos Asset Management para acercar esos flujos de caja a los accionistas de Grupo Argos.
Ese es el horizonte de ejecución, aunque ya estamos trabajando en todos y cada uno de los pilares desde este mismo momento”.
¿Cómo se fortalecerá el portafolio de concesiones que hoy tiene Odinsa?
“Solo las cuatro iniciativas privadas que tiene Odinsa demandan inversiones cercanas a US$6.000 millones. Se trata de la expansión del Aeropuerto El Dorado, el nuevo aeropuerto de Cartagena, Conexión Centro y la Perimetral de la Sabana. Es un portafolio de activos estratégicos muy robusto que necesita el país. Por eso, la compañía estará concentrada en sacar adelante esas cuatro iniciativas, además de avanzar en las nuevas verticales de infraestructura. En el negocio de aguas vamos muy bien. Estamos esperando el cierre definitivo de la transacción de Ticsa durante este mes de agosto y esperamos tener muy buenas noticias próximamente. Esa operación abre oportunidades muy interesantes para una vertical que será muy importante dentro de la estrategia de activos de infraestructura del grupo empresarial”.
Al cierre del Gobierno Petro quedó pendiente el futuro de la concesión Autopistas del Café y la Conexión Centro. ¿Cómo ven esos proyectos?
“Creemos que es una iniciativa muy importante para el país porque conecta el centro con Buenaventura.
Entre inversiones de capital y costos de operación y mantenimiento durante la concesión, representa cerca de $7 billones. Con la estrechez fiscal que tiene el Gobierno, no tiene sentido, y además es imposible, desarrollar infraestructura únicamente con recursos públicos. Las iniciativas privadas y las alianzas público-privadas han demostrado que son la forma de hacer infraestructura en el país. Esperamos que el nuevo gobierno retome y revise las decisiones que tomó el Gobierno Petro frente a una infraestructura que es vital para el Eje Cafetero y para Colombia”.
¿Las decisiones del Gobierno Petro cierran definitivamente la puerta a la Conexión Centro?
“No. Odinsa apeló esa decisión y ahora le corresponderá al nuevo gobierno, a la nueva ministra de Transporte y al director de la ANI tomar las decisiones sobre el futuro de esa iniciativa privada, que es muy importante para el país”.
¿Cómo encaja el trabajo que está desarrollando Cementos Argos dentro de la estrategia ACE 1.0?
“Es un componente muy importante de la estrategia porque aporta una diversificación geográfica relevante para el grupo empresarial en la primera economía del mundo. La iniciativa avanza muy bien. En la llamada de resultados del segundo trimestre se entregará una actualización sobre Argos Materials, pero la realidad es que ya existe un equipo completamente consolidado y operando desde Birmingham, integrado por profesionales del más alto nivel.
También hay avances importantes en los activos que tenemos en República Dominicana, que constituyen la plataforma exportadora, y estamos analizando oportunidades para complementarla mediante proyectos greenfield y adquisiciones en Estados Unidos. Es una de las iniciativas de inversión más relevantes de Cementos Argos por su rentabilidad, diversificación y potencial de crecimiento y, por ende, también para Grupo Argos”.
¿Qué ocurrirá con los recursos obtenidos por Cementos Argos tras la desinversión en Estados Unidos?
“En este momento hay entre US$2.100 millones y US$2.200 millones disponibles para ejecutar el plan de crecimiento de Argos Materials en Estados Unidos. Seguimos convencidos de que debemos aprovechar la amplia experiencia que Cementos Argos ha construido en el mercado estadounidense, así como su reputación, relacionamiento y conocimiento de ese mercado”.
¿Esos recursos harán parte de la estrategia ACE 1.0?
“No. Los recursos para financiar el portafolio de infraestructura que tenemos actualmente y su crecimiento futuro los canalizaremos a través de Grupo Argos Asset Management, con Grupo Argos participando como inversionista ancla, con participaciones que pueden ir desde el 10% hasta el 30%, e invitando a otros inversionistas a sumarse a esas oportunidades. Los recursos provenientes de la desinversión de Summit en Estados Unidos están concentrados en identificar nuevas oportunidades de inversión en ese mercado y en complementar la primera fase de la estrategia, que contempla una inversión cercana a US$500 millones para desarrollar la plataforma orgánica de exportación de agregados desde República Dominicana hacia Estados Unidos, apoyada en terminales marítimos ubicados en ciudades estratégicas”.
¿Cómo encaja Celsia dentro de la nueva estrategia, en un contexto de riesgos climáticos y de los desafíos que enfrenta el sector eléctrico colombiano?
“Es una coyuntura compleja para Celsia y para todo el sector.
Afortunadamente, existe mucha confianza en la nueva ministra de Minas y en el compromiso del gobierno entrante para superar este reto, que es un desafío de país. Debemos aprender de lo ocurrido e incentivar la inversión en nuevos activos de generación. Colombia tiene un enorme potencial, no solo en generación hidráulica, sino también eólica y solar. Celsia tiene una oportunidad muy importante y un compromiso claro de mejorar significativamente su rentabilidad durante los próximos dos años.
Ricardo Sierra y su equipo se comprometieron a llevar el margen Ebitda de la compañía al 40% al cierre de 2028 y a avanzar en un desapalancamiento de al menos $1 billón durante los próximos 12 meses. Además, Celsia participa en uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento, porque la demanda de energía continúa aumentando y Colombia tiene la posibilidad de convertirse en una potencia energética. Por eso existe mucho optimismo frente a los compromisos asumidos por Celsia dentro de ACE 1.0 y, especialmente, en el primer pilar relacionado con la mejora de la rentabilidad y el desapalancamiento”.
¿Existen posibilidades de que Celsia retome en el corto plazo proyectos como los que tenía previstos en La Guajira?
“Con los avances que ha tenido el proyecto Colectora y las ventajas que ofrece La Guajira para la generación eólica, espero que esos proyectos puedan desarrollarse. El país no puede desaprovechar esa oportunidad. Los factores de planta y el régimen de vientos representan una ventaja competitiva muy importante para Colombia. Esperamos que, bien sea a través del balance de Celsia, una vez avance su desapalancamiento, o mediante Grupo Argos Asset Management, esos proyectos puedan hacerse realidad”.
¿Cómo avanza el regreso de Cementos Argos al mercado de Venezuela?
“Tenemos mucha esperanza y optimismo. Cementos Argos actualizará al mercado sobre los avances de su reingreso a Venezuela durante la próxima llamada de resultados. Podemos decir que estamos cumpliendo la primera fase, que consiste en exportar cemento desde Sogamoso y Cartagena hacia Venezuela por vía terrestre, ingresando por La Guajira y por Cúcuta. Ya estamos alcanzando volúmenes cercanos a 5.000 toneladas mensuales, posicionando nuevamente la marca y llevando cemento de calidad a un mercado que hoy está desabastecido, especialmente en productos de calidad. Actualmente, la industria cementera local opera cerca del 10% de su capacidad instalada. Es una industria estatal que está muy lejos de los estándares que se requieren para la reconstrucción del país. También avanzamos en la segunda fase, que consiste en asegurar la exportación de cemento por vía marítima desde Cartagena hasta un terminal en Venezuela”.
¿Y cuál sería la tercera fase del regreso a Venezuela?
“La tercera fase consiste en avanzar en la recuperación o compensación de la deuda pendiente derivada de la expropiación que sufrimos hace cerca de 20 años.
Esperamos que esa compensación se haga en especie, mediante activos cementeros y terminales portuarios, lo que permitiría establecer una presencia local relevante como productor. Sin embargo, ese escenario tomará más tiempo porque los activos cementeros están en condiciones muy deterioradas y requerirán varios años de recuperación. Ese es un horizonte de entre tres y cinco años, siempre que logremos un acuerdo con el gobierno venezolano sobre la compensación que corresponde a Cementos Argos por aquella expropiación”.
¿Actualmente ya se está despachando cemento hacia Venezuela?
“Sí. Hoy estamos exportando cemento gris y cemento blanco por vía terrestre, ingresando por La Guajira y por Cúcuta.
Todavía son volúmenes pequeños, alrededor de 5.000 toneladas al mes, en un mercado que sigue muy afectado. En su mejor momento, la demanda de cemento en Venezuela alcanzó cerca de 10 millones de toneladas anuales y hoy se ubica entre 1,5 y 1,8 millones de toneladas, con un consumo per cápita cercano a 80 kilogramos por habitante al año, que es muy bajo. Creemos que ese mercado tendrá un crecimiento importante. La segunda fase, que permitirá escalar significativamente las exportaciones mediante el transporte marítimo desde Cartagena, es precisamente en la que está trabajando Cementos Argos”.
También mencionó a Guatemala como un mercado de crecimiento. ¿Qué oportunidades están viendo allí?
“Guatemala es otra de las iniciativas de crecimiento que ha identificado Cementos Argos. Actualmente se exportan cerca de 10.000 toneladas mensuales desde Honduras hacia ese mercado, pero la compañía ha manifestado que quiere fortalecer su presencia aprovechando oportunidades de consolidación con jugadores más pequeños e importadores que ha venido identificando”.