Así lo comentó una fuente de la multinacional a Reuters, lo que muestra que sus relaciones siguen muy tensas cuatro meses de conocerse el escándalo.
La alemana se reunirá esta semana con la Junta de Recursos del Aire de California (ARB, por su sigla en inglés) y con la Autoridad de Protección Medioambiental (EPA) la próxima semana, con la esperanza de alcanzar una solución antes del plazo de mediados de enero.
Entre tanto, el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció el lunes una demanda a la mayor automotriz europea por hasta 48.000 millones de dólares, por la supuesta violación de la ley medioambiental.
“Los fabricantes de autos que no certifiquen adecuadamente sus vehículos y engañen los sistemas de control de emisiones violan la confianza del público, ponen en peligro la salud pública y dejan en desventaja a competidores”, dijo John C. Cruden, procurador de la división de Medioambiente del Departamento de Justicia.