Cada vez más extranjeros y colombianos residentes en el exterior están poniendo sus ojos en ciudades que combinan viviendas con precios competitivos, calidad de vida y oportunidades de inversión. Las cifras del sector muestran que el fenómeno no es aislado. De acuerdo con Camacol, alrededor del 10% de las viviendas nuevas comercializadas en el último año fueron adquiridas por personas que no viven en Colombia.
“Buscamos activar otros esquemas de negocio y también aprovechar la oportunidad que se genera con el ingreso de remesas al país para promover la internacionalización de vivienda. En Colombia, alrededor del 10 % de las viviendas que se vendieron en el último año se vendieron a gente que no vive en Colombia, a colombianos que viven en el exterior o extranjeros no residentes”, explicó Guillermo Herrera, presidente de Camacol durante el Congreso Vivienda Verde realizado en Medellín el pasado mayo.
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Allí, destacó que la internacionalización del mercado inmobiliario colombiano tiene varios epicentros. Mientras Cartagena y Santa Marta registran que el 20 % de sus ventas de vivienda nueva corresponden a compradores internacionales, en el Eje Cafetero la participación alcanza el 25%, y en Antioquia esta llega a un 14%.
Aunque la Agencia de Cooperación e Inversión de Medellín y el Área Metropolitana (ACI Medellín) no hace seguimiento a las compras de vivienda por parte de personas naturales, sí identifica factores que ayudan a entender por qué la región se ha vuelto más visible en el escenario internacional.
La transformación urbana, el posicionamiento de Medellín como un centro de innovación, la mejora en la conectividad aérea y el fortalecimiento de los sectores tecnológico y empresarial han contribuido a aumentar el interés de inversionistas, trabajadores remotos y emprendedores.
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