Seguramente la ha visto en muchos árboles y cables de energía. Se llama Tillandsia recurvata, es una planta pequeña, melenuda y más gris que verde. Y tiene otra particularidad: como se nutre de la humedad y de los minerales que hay en el aire, atrapa las partículas magnéticas presentes en la atmósfera. Gracias a estas características y con técnicas de biomonitoreo magnético ha sido posible saber qué respiran los habitantes del Valle de Aburrá.
José Fernando Duque, profesor de la Universidad Eafit y quien lidera la investigación que inició en 2016, explica que el primer paso para darle respuesta a esa pregunta fue identificar los lugares donde existen estas plantas que hace parte del grupo de las epífitas: se sostienen por medio de una pequeña raíz y poseen estomas, una especie de poros o aberturas con el que retienen el aire que las alimenta.
Una vez recolectadas las empacan en bolsas plásticas con cierre hermético e inicia el proceso de análisis para descubrir qué tipo de partículas filtran....