Cada 31 de octubre los niños, jóvenes y hasta los adultos deciden salir a pedir dulces con disfraces que van desde el vampiro hasta las últimas princesas de Disney. Todo es válido para llenar nuestras bolsas de chocolates, bombones, confites y cualquier dulce. Sin embargo, pocos saben de dónde salió esta tradición que se convirtió en una costumbre mundial que se celebra en varias partes del mundo.
Su origenSu aparición se remonta a la civilización celta, antes de Cristo, cuando ocupaban la zona en la que se ubica ahora Irlanda, Gales y Escocia. Allí, liderados por los sacerdotes de cada pueblo, a los que llamaban druidas, se realizaba un ritual cada 31 de octubre con el que despedían la temporada de verano y las cosechas y llegaba el frío y...