Visitar solamente la Ciudad de Panamá es una injusticia con este país que para ser pequeño tiene gran diversidad de playas y selvas tropicales, además de su cosmopolita capital.
Situado entre la frontera Central y América del Sur, este país de más de 4 millones de habitantes está en el cruce de dos océanos y dos continentes. Llegar a Ciudad de Panamá es cómodo. Hay vuelos directos desde Medellín que llegan a uno de los siete aeropuertos de su capital.
Ciudad de Panamá, popular por su canal que une los océanos Atlántico y Pacífico, es una metrópoli dinámica. Es la capital de las finanzas internacionales de América Central, alojando unos 70 bancos; en Colombia, para comprender la magnitud de esto, hay menos de 30 bancos para los más de 40 millones de habitantes que tenemos.
Los edificios de Ciudad de Panamá marcan un nuevo panorama urbano en la capital que se ha convertido en la “ciudad de los rascacielos” de América Latina.
El más alto es el Trump Ocean Club International Hotel & Tower, con 284 metros.
Sin embargo, el Casco Antiguo de la ciudad y su arquitectura colonial, con influencia francesa y española, se antoja más interesante, las carreteras están hechas con adoquines y hay varios restaurantes para disfrutar de la comida típica del lugar.
Es el Caso Antiguo, declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1997, donde se volvió a fundar la Ciudad de Panamá luego de su destrucción por el pirata Henry Morgan en 1671, que en los últimos años ha sido objeto de numerosas restauraciones y trabajos de preservación.
Naturalmente, el Canal de Panamá, que ya cumple 103 años de construido, es uno de los espectáculos más destacados del istmo. El mejor lugar para verlo es desde las esclusas de Miraflores. Con 15 dólares se puede acceder al mirador y al museo. Y tal vez el momento más adecuado para visitarlo es antes de las 9:30 a.m. o después de las 2:30 p.m., pues son las horas en las que los barcos pasan por el canal en su tránsito norte y sur respectivamente.
Esta vía interoceánica tiene una extensión de 80 kilómetros y funciona como un atajo marítimo para ahorrar distancia, tiempo y costos en el transporte de todo tipo de bienes. Hoy conecta 144 rutas marítimas que llegan a 1.700 puertos en 160 países.
Hasta al más incauto visitador queda maravillado con su complejo sistema de esclusas, que sirven como ascensores de agua elevando los buques al nivel del lago Gatún, a 26 metros sobre el mar.
Regístrate al newsletter