La Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía, la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) y el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (U.S. Marshals), realizó la extradición de Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá, en medio de un operativo que contó con la coordinación de un amplio dispositivo de seguridad integrado por más de 70 uniformados.