La aparición de truchas arcoíris en un cuerpo de agua de El Retiro, Oriente antioqueño, encendió las alarmas de Cornare.
La autoridad ambiental confirmó que un grupo de personas dedicado a la pesca habría introducido estos ejemplares en una fuente hídrica del municipio, una práctica que está prohibida y que puede generar impactos sobre las especies nativas.
El caso llegó a conocimiento de la autoridad ambiental de una manera poco habitual. No fue mediante una denuncia formal ni a través de un informe oficial, sino por medio de videos publicados en redes sociales en los que quedó registrada la actividad.
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A partir de esas imágenes, Cornare contactó a la Alcaldía de El Retiro y logró obtener información que permitió identificar a las personas involucradas.
Ahora adelanta una investigación para establecer con precisión qué ocurrió, cuántos ejemplares fueron liberados y cuáles podrían ser las consecuencias para el ecosistema.
Lo que dicen los expertos
David Echeverri López, biólogo y jefe de la Oficina de Gestión de la Biodiversidad y Áreas Protegidas de Cornare, explicó que la trucha arcoíris no es una especie nativa de Colombia.
Aunque su cría en estanques hace parte de actividades productivas permitidas bajo las regulaciones correspondientes, el problema aparece cuando los animales son trasladados y liberados deliberadamente en ríos, quebradas u otros ecosistemas naturales.
El funcionario señaló que una de las principales preocupaciones es la posibilidad de que estos peces compitan con las especies propias de los ecosistemas del Oriente antioqueño, que en general son de menor tamaño, pero presentan una mayor diversidad.
“¿Qué esperamos nosotros? Más allá de sancionar y de iniciar un proceso conforme a la norma, es que las personas sean más conscientes y se den cuenta de que es una actividad ilegal y dañina que afecta a la naturaleza”.
En redes sociales comenzó a circular la versión de que habrían sido alrededor de 300 truchas arcoíris las que llegaron al cuerpo de agua. Sin embargo, esa cifra todavía no ha sido confirmada por Cornare.
La autoridad ambiental sí pudo observar en los registros audiovisuales que se trataba de ejemplares juveniles y adultos, pero todavía busca determinar aspectos fundamentales para establecer el alcance del hecho, entre ellos el número exacto de peces que fueron introducidos y si entre los ejemplares había machos y hembras.
Este último punto es clave, porque la presencia de ambos sexos podría abrir la posibilidad de reproducción y establecimiento de una población en el medio natural.
Aunque las condiciones ambientales del Oriente antioqueño no serían las ideales para esta especie durante todo el año, debido a las variaciones de temperatura, las lluvias y otros factores, la trucha arcoíris tiene una capacidad de adaptación que hace necesario evitar nuevas introducciones, según explicó el biólogo.
Además, el problema no parte de cero. Cornare ya ha documentado la presencia de trucha arcoíris en otros cuerpos de agua, por lo que una nueva liberación representa, en palabras de la entidad, un agravamiento de una situación que ya existe.
¿Qué puede pasar con las truchas que ya están en el agua?
Echeverri señaló que estos peces pueden ser retirados y que ese debería ser uno de los objetivos para evitar que la situación avance.
La preocupación de la autoridad ambiental está relacionada con los esfuerzos de recuperación de los ecosistemas acuáticos y de las especies nativas.
La presencia de una especie que no pertenece a estos ambientes puede dificultar esos procesos de restauración, especialmente si logra mantenerse, reproducirse o desplazarse hacia otros sectores.
El antecedente del pez basa
El caso de El Retiro también puso sobre la mesa otro ejemplo que preocupa a las autoridades ambientales: el pez basa.
Se trata de una especie asiática que es criada en cautiverio y cuya presencia ya ha sido reportada en el río Magdalena. Según explicó Echeverri, algunos pescadores han encontrado ejemplares de esta especie en el afluente, una situación que considera delicada por su capacidad de adaptación y reproducción.
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El pez basa representa el escenario que Cornare quiere evitar con nuevas introducciones, y es el de una especie que pasa de sistemas controlados a cuerpos de agua naturales y termina formando parte de ecosistemas en los que no debería estar.
En el caso del Magdalena, la dimensión del problema es todavía mayor por la extensión del río y la cantidad de territorios que atraviesa.
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Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Qué ocurrió con las truchas arcoíris en El Retiro, Antioquia?
- Cornare investiga la presunta liberación de truchas arcoíris en un cuerpo de agua de El Retiro, en el Oriente antioqueño. Según la autoridad ambiental, un grupo de personas dedicado a la pesca habría introducido los ejemplares de manera deliberada, una práctica que está prohibida y que podría afectar a las especies nativas.
- ¿Cómo se conoció el caso de las truchas en El Retiro, Antioquia?
- El hecho fue detectado a partir de videos publicados en redes sociales, en los que quedó registrada la actividad. Cornare tomó contacto con la Alcaldía de El Retiro y obtuvo información que permitió avanzar en la identificación de las personas involucradas.
- ¿Por qué preocupa la presencia de truchas arcoíris en Antioquia?
- La trucha arcoíris no es una especie nativa de Colombia. Su presencia en ecosistemas naturales puede generar competencia con los peces propios de estos ambientes e incluso representar una amenaza para algunas especies locales.