Más lamentable que ver en una esquina a un menor de edad ofrecer su cuerpo por unos pesos, es saber que esa realidad se convirtió en paisaje permanente de la ciudad. Hay 11 sectores identificados en Medellín en los que a diario decenas de niños y jóvenes, entre los 6 y los 17 años, son obligados a brindar servicios sexuales a cambio de dinero, que la mayoría de veces ni siquiera es para ellos.
Una investigación desarrollada por la mesa intersectorial para la prevención y atención de la explotación sexual comercial infantil y adolescente de Medellín, determinó que en las comunas 10 (Candelaria) y 4 (Aranjuez), entre los días jueves y domingos, durante las 7:00 p.m. y las 10:00 p.m. se presentan los picos más altos de esta vulneración.