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Al Pan de Azúcar lo están “pelando” y nadie responde

El cerro se ve todos los días más carente de bosques; es deprimente. Área Metropolitana y Corantioquia aseguran que este lugar no está en su jurisdicción. ¿Quién responde?

  • Los habitantes de Sol de Oriente, en las estribaciones del cerro, comentan que hace meses hay gente tumbando bosques y huertas para levantar casas. FOTOS manuel saldarriaga
    Los habitantes de Sol de Oriente, en las estribaciones del cerro, comentan que hace meses hay gente tumbando bosques y huertas para levantar casas. FOTOS manuel saldarriaga
  • Muchas casas han sido construidas sobre las huertas. Foto: Manuel Saldarriaga.
    Muchas casas han sido construidas sobre las huertas. Foto: Manuel Saldarriaga.
19 de diciembre de 2022
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Sobre el cerro Pan de Azúcar cae una lluviecita de ceniza. Huele a leña quemada y, de algún lado, viene el sonido de música electrónica. La ceniza viene, al parecer, de un fogón de leña, improvisado, levantado hace poco. En el sector todos comentan lo mismo: están talando el bosque para levantar casas. Así lo dice un hombre que cuida un parqueadero, así lo repite otro que, con azadón, trabaja en una huerta. El cerro está cada día más pelado, dejando a la vista un verde pálido, deprimente.

En redes sociales han aparecido fotos que muestran el deterioro del Pan de Azúcar, uno de los siete cerros tutelares de la ciudad, ubicado al oriente. Diego*, un habitante del barrio Sol de Oriente, nos ofrece una breve guía por el sector. Dice que en los últimos meses se han tumbado bosques para construir casas. En el cerro está el Jardín Circunvalar, un proyecto de la Alcaldía, de 2012, que pretendió frenar la expansión urbana en las laderas. Pero eso no ha bastado.

Precisamente, una de las ideas de ese proyecto fue la creación de huertas comunitarias. Algunas continúan, pero muchas otras fueron arrasadas. “La gente las tumbó y construyó sobre ellas. Es gente de acá, del mismo barrio, que es pobre, que no tiene nada”, explica Diego.

Esa realidad se hace evidente cerca al Camino de la Vida, un sendero construido con fines turísticos y ambientales. Próximo a uno de los miradores están levantando casas de madera y de material. Hay un secreto que, aunque parece obvio, se comenta en voz baja. Los combos delincuenciales lotean y venden la tierra. “Sí, claro. Las bandas hacen su negocio. Ellos venden los terrenos, pero la gente es la que tiene que tumbar el monte. O sea, ellos solo negocian y se van”, dice Diego.

A paso seguido, Diego hace una advertencia: la gente que compra los terrenos es víctima. “Viven en la pobreza, ninguno tiene plata ni nada. Vienen de otros barrios o de acá mismo, huyendo de la violencia. Lo único que están buscando es la supervivencia”, complementa.

Muchas casas han sido construidas sobre las huertas. Foto: Manuel Saldarriaga.
Muchas casas han sido construidas sobre las huertas. Foto: Manuel Saldarriaga.

Pero el cerro no lo tumban solo para construir casas. El hombre que trabaja la huerta comenta que “muchos suben y sacan madera” para venderla. Eso, según su testimonio, ha generado que se les vengan “volcanes” encima, es decir, deslizamientos de tierra.

Altagracia García, de la Junta de Acción Comunal de la comuna 8, dice que para enero, junto con otros líderes, programaron un recorrido para ver qué es lo que está pasando en el Pan de Azúcar. Pero, antes de ir, ya saben cuál es la situación. “Cualquiera que vaya puede darse cuenta de la deforestación del cerro. En la comuna 8 estamos muy preocupados por esta situación. No solo hay gente pobre construyendo, sino que para el otro lado, hacia Santa Elena, están haciendo casas grandes, muy elegantes”, comenta la líder.

¿Quién vela por el cerro?

Alrededor del Pan de Azúcar, desde la creación del Jardín Circunvalar, se vinculó a las comunidades para proteger la naturaleza. Así comenzaron las ocho ecohuertas y se plantaron 24 hectáreas de fique. Pero, con el tiempo, las buenas intenciones se empañaron con las invasiones y la tala indiscriminada.

EL COLOMBIANO consultó a la Alcaldía de Medellín por la problemática, pero no hubo respuesta al cierre de esta edición. También se le preguntó a Corantioquia. Desde allí dijeron que la jurisdicción del Pan de Azúcar era del Área Metropolitana. Entonces, preguntamos en el Área Metropolitana, pero, sorprendentemente, dijeron que le correspondía a Corantioquia.

¿Quién vela, entonces, por la protección de uno de los cerros más importantes de la ciudad? Según una coordenada compartida por el Área Metropolitana, la parte del cerro que están deforestando está en jurisdicción de Corantioquia. Pero, por lo que parece, está en el limbo, olvidado, mientras siguen tumbando sus bosques.

Juliana Cardona, docente de Ciencias y Biotecnología del CES, explica que el Pan de Azúcar es un corredor de fauna vertebrada e invertebrada que, junto al Picacho, sirve como trampolín para esa fauna. Además, tiene ecosistemas ricos en mariposas e insectos, además de brindar un hogar al zorro perruno. “La biodiversidad de allí es absolutamente única, que le presta servicios a la ciudad como la captura del material particulado. El cerro nos brinda desde agua hasta aire limpio”, explica la profesora.

Pero el cerro se ve cada día más pelado, cada día de un verde más pálido.

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