Mientras inspeccionaban el equipaje de los viajeros que se dirigían desde Medellín hacia el departamento de Chocó, los agentes de seguridad del aeropuerto Olaya Herrera se encontraron con una tula llena de restos óseos.
Los huesos estaban en una tula que, a su vez, iba dentro de una maleta y su hallazgo activó un protocolo del alerta interno, que incluyó la llegada de agentes del CTI para hacer la respectiva inspección.
El comandante operativo de la Policía Metropolitana, coronel Diego Vásquez, explicó que los restos eran transportados por una mujer “que viajaba de la ciudad de Montería hasta Juradó, en el Chocó, haciendo escala en el aeropuerto Olaya Herrara de Medellín”.
El coronel Vásquez precisó que los restos pertenecían a un menor de tres meses de nacido que había fallecido en Montería por una enfermedad.
Durante más de una hora las autoridades revisaron los documentos que portaba la mujer, así como los restos del niño y pudieron comprobar que el certificado de defunción y los documentos de la exhumación estaban en regla.
“Aquí lo que causa un poco de impresión es la forma como lo llevaba, en una tula, pero como cumplía con los requisitos correspondientes, pudo seguir con su recorrido”, dijo el coronel Vásquez.
Luego de casi dos horas de retraso, la mujer siguió con su viaje y los restos fueron dispuestos en una caja, que finalmente llegó en la tarde de ayer miércoles a Juradó.
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