La captura en Bolivia del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset trajo a la memoria los casos en los que algunos deportistas se involucraron con el mundo de la mafia y terminaron tras las rejas.
En su caso, el líder del grupo conocido como Primer Cartel Uruguayo (PCU), fue en 2021 accionista del Club Deportivo Capiatá, en la liga de ascenso de fútbol de Paraguay.
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Incluso hizo parte de la nómina de jugadores y fue convocado por el técnico en algunos partidos.
Al año siguiente compró el equipo boliviano Los Leones de El Torno F.C., en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, el cual juega en el torneo de ascenso también.
En aquella metrópoli fue capturado esta semana y expulsado en un vuelo de la DEA a Estados Unidos.
Otro caso recientemente documentado es el del narcotraficante canadiense Ryan James Wedding, quien fue capturado en México y también trasladado a una corte federal de EE.UU.
Él fue patinador sobre hielo en su juventud y participó en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002, en Salt Lake City, representando a su país en la modalidad de snow boarding.
Después se enroló en una red de narcotráfico internacional, asociándose con el cartel de Sinaloa y mafias colombianas. Incluso estuvo en la lista de los 10 delincuentes más buscados por el FBI, hasta su arresto el pasado 23 de enero.
En la lista de antiguas glorias deportivas que se pasaron al mundo del hampa también está el alemán Marcel Mühlbach, quien llegó a ocupar un podio entre los 50 más buscados de Europol.
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Antes de eso fue peleador de artes marciales mixtas, incluso salió al cuadrilátero en combates televisados.
En Hamburgo terminó enrolado en la importación de cocaína colombiana, hasta ascender en la estructura de una red narcotraficante internacional.
Viajó a Colombia para fungir como enlace en Suramérica de la ruta de droga hacia el Viejo Continente, y fue capturado por la Policía el 27 de septiembre de 2024 en una finca de Rionegro, Antioquia.
Este top 5 lo cierran dos exfutbolistas colombianos: Jhon Viáfara Mina y Antony de Ávila Charris.
El primero fue campeón de la Copa Libertadores en 2024, vistiendo la camiseta del Once Caldas; también pasó por la liga de Inglaterra e hizo parte de la Selección Colombia.
Sin embargo, luego de su retiro se mezcló con narcos de la Costa Pacífica. Según su expediente, acabó coordinando la logística de despachos de cocaína, por lo que fue capturado en 2019 y extraditado a EE.UU., donde fue condenado a 11 años de cárcel.
No obstante, por su cooperación con la justicia de ese país, solo estuvo preso seis años y ya regresó a su libertad y a su suelo natal.
De Ávila, en cambio, sigue preso en una cárcel de Italia, desde 2021, cuando fue capturado por narcotráfico y posteriormente sentenciado a 12 años.
Es el goleador histórico del América de Cali, también portó la camiseta de la Selección Colombia y jugó en ligas de Suiza, Ecuador, Argentina y Estados Unidos.
En Italia fue señalado de trabajar para una organización de importadores de cocaína.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Quién es Sebastián Marset?
- Sebastián Marset es un narcotraficante uruguayo señalado como líder del
Primer Cartel Uruguayo y buscado durante años por autoridades internacionales.
- ¿Qué deportistas han sido condenados por narcotráfico?
- Entre los casos más conocidos están los exfutbolistas
Jhon Viáfara y
Antony de Ávila, así como el snowboarder olímpico
Ryan James Wedding.