<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
x
language COL arrow_drop_down

Salón Málaga se resistió a desaparecer en pandemia

Este café-bar reabrió después de 6 meses, pero otros 2.122 bares y discotecas en todo Antioquia no corrieron con la misma suerte.

  • El Salón Málaga recibe ahora a 85 personas a pesar de tener capacidad para 270. Este negocio reabrió para mantiener vigente el tango, los boleros y la tertulia en Medellín. FOTO JULIO CÉSAR HERRERA
    El Salón Málaga recibe ahora a 85 personas a pesar de tener capacidad para 270. Este negocio reabrió para mantiener vigente el tango, los boleros y la tertulia en Medellín. FOTO JULIO CÉSAR HERRERA
Salón Málaga se resistió a desaparecer en pandemia
22 de enero de 2021
bookmark

Las tradicionales tertulias, espectáculos de baile y noches de boleros y tango de uno de los más reconocidos establecimientos comerciales tipo café-bar de Medellín se silenciaron durante medio año consecutivo por la llegada de la covid-19.

En total fueron seis meses, entre marzo y septiembre de 2020, en los que el Salón Málaga tuvo la caja registradora en ceros por su cierre permanente, pero gracias a una suma de voluntades y a la “reinvención” logró sobrevivir.

“Después de cerrar del 17 de marzo al 17 de septiembre, abrimos nuevamente nuestras puertas y esa fue una luz de esperanza para hacerle frente a la crisis y empezar a recuperarnos”, aseguró César Arteaga, administrador del café-bar.

Enfrentar la crisis

Durante los 184 días en los que se dejó de prestar servicio, la familia Arteaga, dueña del Málaga, no se quedó de brazos cruzados y enfrentó el que considera uno de los retos más complejos con los que ha sorteado el negocio desde su fundación en 1957, entre los que también estuvo la violencia de los años 90 en el centro, la construcción del metro y la renovación del paseo Bolívar.

“Fue muy difícil, en medio de la crisis se llegó al punto de hablar de la opción de cambiar la unidad de negocio, pero con la posibilidad de retomar poco a poco con la venta de tinto y luego volviendo a vender licor, empezamos a recuperarnos, y con el apoyo de la gente logramos reactivarnos y sobrevivir”, apuntó.

Tras superar la crisis con diferentes estrategias ingeniadas junto a la comunidad (ver Radiografía, este tradicional café-bar continúa vigente, ahora con nueve empleados fijos que atienden a los clientes y velan por el cumplimiento de las medidas de bioseguridad, y el límite en los aforos.

“Estamos recibiendo máximo a 85 personas , aunque tenemos capacidad para 270. En este momento con actividades como las tertulias, jueves de bolero y sábados de tango funcionamos a eso de un 30 % de nuestra capacidad total debido a la pandemia, pero logramos un equilibrio económico”, apuntó César.

Situación del gremio

Alejandro Molina González, integrante de la Asociación de Guías de Turismo de Antioquia, Asoguían, aseguró que el Málaga no ha sido el único establecimiento referente de la cultura musical del área metropolitana que se ha visto afectado en su funcionamiento por cuenta de la pandemia.

Según él, hay negocios similares que también se adaptaron y sobrevivieron como lo son el Café Alaska, Adiós Muchachos y la Casa Cultural Homero Manzi, en Medellín; La Cabaña del Recuerdo y el bar Atlenal en Envigado; la Fonda El Kaiser en Caldas; El Viejo Café en Bello, entre otros.

“Estos son algunos referentes que siguen en pie así como la Casa Gardelina en Manrique y el Teatro Colonial Robledo. Al igual que el Salón Málaga, todos estos escenarios son clave para humedecer la palabra y mantener viva la cultura y la memoria histórica local”, aseguró Molina González.

Por otro lado, en términos generales, el gremio antioqueño de bares y discotecas se ha visto perjudicado en gran medida por los cierres al inicio de la pandemia y las restricciones que se han mantenido.

Así lo planteó Juan Pablo Valenzuela, presidente de Asobares capítulo Antioquia, quien detalló que el gremio perdió al menos 20.000 millones de pesos en cada mes de cierre obligatorio en 2020 en el departamento, y 5.000 millones de pesos cada fin de semana de diciembre que tuvo ley seca y toque de queda.

“En diciembre de 2019 renovaron su matrícula mercantil 5.516 negocios entre bares, discotecas, cantinas y fondas, y al cierre de 2020 solo la renovaron 3.394 de ellos, lo que representa que tan solo el 61 % de los establecimientos sobrevivió”, detalló Valenzuela.

Al igual que el resto del gremio, el Salón Málaga sorteó con la crisis económica, pero según su administrador se adaptó y llegó a su público impulsando sus actividades por medios digitales.

Después de cuatro meses de reabrir su negocio, la familia Arteaga confía en que la llegada de la vacuna contra la covid-19 al país mejorará el panorama, evitará más cierres y les permita funcionar al 100 % de su capacidad, para evitar así una nueva crisis

Infográfico
39%
de los bares y discotecas en Antioquia cerraron en 2020 por la crisis: Asobares.

Te puede interesar

El empleo que busca está a un clic

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD