Medellín empieza a sentir los efectos del paro de taxistas, que nuevamente salieron a protestar contra las aplicaciones de transporte compartido como Uber y Cabify.
La movilidad se vio reducida en varias zonas del área metropolitana como la avenida 80, la autopista Norte, el centro de Medellín, la avenida Regional y la avenida Las Vegas.
Sin embargo, la protesta liderada por la organización Fuerza Amarilla no contó con el apoyo de todo el gremio, como sí ocurrió con la masiva movilización de mayo de este año.
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El martes, la Secretaría de Movilidad de Medellín informó que de las siete organizaciones de taxistas que están sentadas en la mesa de diálogo, solo una (Fuerza Amarilla) iba a protestar. Y en efecto, a pesar de los trancones en las vías del área por donde pasa la movilización, el resto de la ciudad está relativamente descongestionada.
Según Darío Duque, líder de la organización Taxistas Presentes, que no se sumó al paro, muchos conductores dejaron sus carros guardados por miedo a represalias de los otros taxistas. Ya ocurrieron dos incidentes.
Uno fue en el acopio de taxis de la estación Aguacatala del metro, en el sur de Medellín. En la mañana de este miércoles, el taxista Guillermo Arbeláez estaba esperando clientes con otros dos compañeros cuando pasó una camioneta 4x4 con vidrios oscuros, desde la que lanzaron un objeto que impactó con el vidrio trasero del vehículo de transporte público.
“El vidrio no se cayó con el impacto, pero cuando lo toqué, se destortilló. No sé qué tiraron, porque al parecer rebotó y no vi nada cerca del carro”, cuenta Arbeláez, quien siguió trabajando a pesar de que sus dos compañeros se fueron para la casa por miedo a más represalias.
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