<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

Traficantes de droga profanan cementerio local de Caucasia

  • En el cementerio de Pueblo Nuevo hay varias bóvedas y mausoleos destapados, donde los integrantes del Clan del Golfo almacenan la droga que luego será recogida por los jíbaros. La mercancía se guarda en pequeñas cantidades, según la Sijín. FOTO cortesía policía
    En el cementerio de Pueblo Nuevo hay varias bóvedas y mausoleos destapados, donde los integrantes del Clan del Golfo almacenan la droga que luego será recogida por los jíbaros. La mercancía se guarda en pequeñas cantidades, según la Sijín. FOTO cortesía policía
  • El cementerio del barrio Pueblo Nuevo, ubicado en el casco urbano, no cuenta con vigilancia privada.
    El cementerio del barrio Pueblo Nuevo, ubicado en el casco urbano, no cuenta con vigilancia privada.
  • En un costado del camposanto hay una platanera, por la cual se meten varios de los jíbaros en la noche.
    En un costado del camposanto hay una platanera, por la cual se meten varios de los jíbaros en la noche.
  • Estos son algunos de los detenidos, la semana pasada, de la célula de traficantes. FotoS CORTESÍA de la POLICÍA
    Estos son algunos de los detenidos, la semana pasada, de la célula de traficantes. FotoS CORTESÍA de la POLICÍA
Por nelson matta colorado | Publicado el 11 de agosto de 2020

La banda utiliza menores de edad para repartir los estupefacientes. Ya hubo 14 capturados.

El descanso eterno de las almas de Caucasia está siendo perturbado por una red de narcotraficantes, que decidió utilizar un camposanto de este municipio para almacenar y distribuir los estupefacientes.

Esta profanación quedó al descubierto con una investigación de la Sijín del Departamento de Policía Antioquia, en contra del frente Julio César Vargas del Clan del Golfo, que delinque en la subregión del Bajo Cauca.

EL COLOMBIANO conversó con investigadores que participaron en este caso, los cuales narraron que a principios de este año empezaron a notarse situaciones extrañas en el cementerio del barrio Pueblo Nuevo, uno de los dos que existen en Caucasia.

A altas horas de la noche, los lugareños veían cómo algunos desconocidos entraban y salían de la necrópolis, simulando que visitaban las tumbas de sus deudos. Sin embargo, lo que ocurría nada tenía que ver con ofrendas a los difuntos, sino más bien con los negocios de los vivos.

Los extraños visitantes, que resultaron ser jíbaros, eran recibidos adentro por un hombre cuyo alias no tenía el más mínimo esfuerzo de creatividad: “Cementerio”. Este hombre, que por demás era vecino del camposanto, les daba la ubicación de una bóveda y después desaparecía entre la bruma sepulcral.

Los traficantes se dirigían a dicha tumba -algunas de ellas destapadas- y encontraban su paquete de drogas, listo para ser distribuido en las plazas de vicio del pueblo; en algunos casos, estaba escondido en osarios vacíos y mausoleos.

El 9 de enero una patrulla de la Policía, alertada por la comunidad, penetró en el lugar y arrestó a “Cementerio”. Buscaron el alijo por todas partes, sin éxito, hasta que trajeron un perro antinarcóticos. El canino olfateó el territorio y descubrió, metida en una bóveda abierta, una bolsa con 400 gramos de marihuana.

“Cementerio” fue detenido, pero un juez le dictó medida de aseguramiento domiciliaria, tras lo cual siguió con sus labores de narco profanador, según la Sijín.

Red de distribución infantil

De acuerdo con los investigadores, la red de traficantes obtiene la droga de laboratorios de coca y cultivos de marihuana común que el Clan del Golfo tiene en la vereda Rusia, del municipio de Valencia (Córdoba). Usando mototaxis, la mercancía es enviada por la vía que atraviesa la localidad de La Apartada, hasta llegar al barrio Pueblo Nuevo de Caucasia. Allí usan el cementerio como centro de acopio, aprovechando que carece de vigilancia privada y es de fácil acceso. En cada viaje transportan hasta 3 kilos de cocaína o marihuana.

Hasta allá llegan los jíbaros, que recogen en las lápidas la mercancía dosificada, para distribuirla en las plazas de Pueblo Nuevo, el sector La Ocho y el barrio La Esperanza, y también llevarla a domicilio.

La red utiliza niños y adolescentes de 12 a 15 años para realizar el transporte, la distribución y los domicilios, según el coronel Luis Fernando Arcos, comandante Operativo de la Policía Antioquia. “Se aprovechan de esa condición de menores de edad, en el entendido de que hay menos control de la Fuerza Pública sobre ellos”, aseveró el oficial.

Los infantes no solo quedan expuestos a la comisión de actividades ilegales, sino que se convierten en blancos de los enemigos. La disputa entre el Clan del Golfo y la banda “los Caparros” ha puesto la mayoría de los 50 muertos que van este año en Caucasia, 24 de ellos en el casco urbano (al 7 de agosto).

La semana pasada se realizó el operativo para golpear a esta estructura, capturando a 14 personas, incluyendo cuatro adolescentes. Cayeron “Donoso”, supuesto líder de la célula; “Cucaro”, coordinador logístico y de transporte; y, por segunda vez, “Cementerio”.

La Fiscalía les imputó cargos por concierto para delinquir y uso de menores de edad en la comisión de delitos, los mismos que ellos negaron.

Planes de mitigación

Para tratar de contrarrestar la incorporación de niños en estas actividades ilegales, la Gobernación de Antioquia tiene algunos programas. Adriana Suárez, gerente de Infancia, Adolescencia y Juventud, comentó que uno de ellos se llama Antioquia para la infancia y la adolescencia.

Dicha estrategia tiene tres líneas de acción: 1). Fortalecimiento institucional y asesoría técnica para la formulación de políticas públicas en los municipios que, como Caucasia, tienen el problema. 2). Formación del personal que atiende a esta población, para mejorar sus capacidades. 3). Movilización social, enfocada en fortalecer el respeto y goce de los derechos de la infancia.

Hay un componente de salud mental que se relaciona con el consumo de drogas y la prevención de violencia, con lo cual se puede ayudar a los muchachos afectados.

“La Gobernación garantiza el acceso a la educación, salud y recreación para los niños y jóvenes del departamento, teniendo en cuenta la oferta de servicios del plan de desarrollo. Buscamos acompañar los municipios para que generen estrategias encaminadas a fortalecer unos proyectos de vida que mitiguen esas situaciones sociales con nuestros niños”, afirmó Suárez.

Juan David Escobar, director del Centro de Pensamiento Estratégico de Eafit, reconoció la importancia de estas políticas, pero opinó que no pueden ser la única salida: “Se corre el riesgo de premiar con recursos estatales a quienes participan en delitos. Detrás de este drama social, hay unos padres de familia que no cuidan a sus hijos o los patrocinan en estas actividades ilícitas. La ley es una, y no debe romperse”.

Acotó que desmantelar las redes de traficantes requiere mucho tiempo y, más allá de la labor de las autoridades, implica procesos de cultura y educación, “para que esas comunidades, en las que hay muchas carencias, empiecen a ver a las bandas como parásitos que les roban la tranquilidad, y no como fuente de trabajo y riqueza ilegal”.

En cuanto al cementerio, la Policía indicó que aumentará los patrullajes. Tal vez así los delincuentes dejen en paz a los muertos de Caucasia.

4
menores de edad fueron detenidos por participar en la red de tráfico de drogas.
50
asesinatos van este año en Caucasia, varios por disputas de narcos, según la Policía.

Contexto de la Noticia

PARA SABER MÁS enfrentamiento por el negocio ilegal

- Desde 2017 hay una disputa criminal que afecta a toda la subregión del Bajo Cauca antioqueño. El Clan del Golfo (por medio del bloque Pacificadores de Córdoba y Bajo Cauca) está enfrentado a “los Caparros”, una estructura que antes era aliada, pero que decidió hacer disidencia.

- Ambos grupos se pelean el territorio para el cultivo, procesamiento y distribución de estupefacientes; también para el cobro de extorsiones a ganaderos y comerciantes, y para los negocios de minería ilegal.

- En Caucasia, particularmente, el Clan desplegó el frente Julio César Vargas, cuyo cabecilla urbano es alias “Jota”. A él le rendían cuentas los 14 integrantes de la célula de traficantes de droga que la Policía envió al calabozo.

Egresado de la U.P.B. Periodista del Área de Investigaciones, especializado en temas de seguridad, crimen organizado y delincuencia local y transnacional.


Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Notas de la sección