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Universidades integradas a la ciudad, ¿un sueño?

  • El campus de la U. de A., con 25 hectáreas, podría integrarse en un gran parque con otras universidades y parques. FOTO Manuel Saldarriaga
    El campus de la U. de A., con 25 hectáreas, podría integrarse en un gran parque con otras universidades y parques. FOTO Manuel Saldarriaga
Publicado el 26 de febrero de 2020
en definitiva

La decisión de si se abren las rejas de las universidades y se integran a parques y otros espacios urbanos se discutirá con rectores, docentes y ciudadanos, desde la próxima semana.

Que los centros de educación superior de Medellín abran sus puertas y que el norte de la ciudad se convierta en un gran parque, una Univerciudad, es la propuesta que lanzó el gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria Correa, para resolver varios problemas de un solo tajo, incluido el de la seguridad y las protestas en los campus.

“Proponemos que la universidad y la ciudad no estén separadas sino integradas, no solo arquitectónicamente sino conceptual y filosóficamente, con la integración de campus como los de la Universidad de Antioquia (U. de A.), Universidad Nacional, la Institución Universitaria ITM y zonas como el cerro El Volador espacios de formación, ciencia, creatividad”, explicó Gaviria.

El mandatario aclaró que por ahora se trata solo de una idea, y que durante esta semana y la próxima se reunirá con los rectores, de modo que se pueda convertir en un proyecto con etapas a corto, mediano y largo plazo en el que la remoción de las mallas y rejas sea solo un paso.

La iniciativa recibió apoyo público del alcalde de Medellín, Daniel Quintero Calle. “Nos sumamos con la propuesta de quitar también las barreras del Parque Norte y el Jardín Botánico para ampliar el campus universitario a la ciudad, y la ciudad al campus universitario”, dijo.

¿Para cuándo?

“Mañana no vamos a amanecer con martillos a tumbar los muros. Esta será una discusión que se hará con una comisión que estudiará las dudas e ideas de los distintos estamentos y de la ciudadanía”.

Con esas palabras el rector de la U. de A., John Jairo Arboleda, explicó que para que la Univerciudad deje de ser una idea y pase a ser realidad, será necesario cumplir varios pasos. El primero de ellos se dio ayer con una reunión del Consejo Superior Universitario (CSU), que volverá a analizar la propuesta la próxima semana.

Luego, explicó el gobernador Gaviria, se conformará una mesa de trabajo en la que estarán representantes del Departamento, de la Alcaldía de Medellín, la comunidad académica, estudiantil y vecinos, entre otros, para revisar las implicaciones de la decisión que se tome.

“Además de retirar las mallas hay que verificar asuntos como la seguridad interna en los campus, la identificación de las personas para ingresar a ciertos sitios internos, la comunicación entre esos campus, etc.”, agregó.

Carlos Alberto Ossa, representante del sector productivo en el CSU, pidió que los empresarios y líderes sociales sean incluidos en la convocatoria, mientras que Héctor Iván García, representante profesoral principal en el CSU agregó que la idea de debatir públicamente la propuesta es bien recibida, pues trasciende el debate del protocolo de intervención de la fuerza pública que implementó el alcalde Quintero.

Así es una Univerciudad

Gaviria explicó que el concepto de Univerciudad fue planteado por el arquitecto Luis Fernando Arbeláez.

El experto le explicó a EL COLOMBIANO que la propuesta no es ajena, pues ya se implementó un modelo similar en el Centro, con algunas universidades como la Cooperativa y Unaula, que integraron sus campus a espacios públicos como el paseo de La Playa.

“La preocupación con esta iniciativa es la seguridad, casi siempre. Pero hay que tener en cuenta que los espacios se abren para que haya apropiación y cuando la gente los ocupa crea, inconscientemente, una red de seguridad, que hace que cualquier ladrón se asuste porque hay mucha gente viendo”, dijo.

Agregó que para que la propuesta funcione, se tienen que implementar acciones complementarias en materia de movilidad y control del espacio público, de modo que la gente pueda circular sin tener que competir por el espacio con los carros.

El concejal y urbanista Daniel Carvalho consideró que la propuesta debe dejar claro quién será el responsable del cuidado del espacio y qué pasará con él en las noches.

“Tal vez sea mejor hacer un tratamiento urbanístico perimetral y una estrategia de permeabilidad (...) Ya hay un proyecto en el Área Metropolitana que incluye mejorar el cerramiento y espacio peatonal, construir ciclorrutas, poner luces, cámaras, bancas y plantas en la U. de A. y U. Nacional”, agregó.

La iniciativa que menciona fue estudiada en la pasada administración, pero está pendiente su aprobación.

¿Patrimonios en riesgo?

En 2013 el campus de la Universidad de Antioquia fue declarado bien de interés cultural de ámbito nacional, una característica que obliga a protegerlo y a cuidar los espacios.

Así las cosas, y según las reglas del Ministerio de Cultura —responsable de esas declaratorias— cada modificación en la arquitectura debe ser revisada y aprobada por esta cartera, con el fin de evitar la destrucción del patrimonio público.

Germán Darío Valencia, docente del Instituto de Ciencias Políticas de la U. de A., señaló que en Medellín no existe una cultura de cuidado de los bienes patrimoniales y que, en muchos casos, el uso del espacio público se convierte en abuso.

“Que haya más gente usando los bienes públicos sin limitaciones, significa que otro se va a ver afectado. Por ejemplo, si hay gente ocupando las mesas, los estudiantes no van a tener donde sentarse”, dijo.

A eso se suma la cantidad de bienes de alto valor que tienen, por ejemplo, los laboratorios: “Entonces ya no habría cuatro porterías sino 58 para los laboratorios, aulas, canchas. Hay que revisar qué resulta más práctico, porque parece que están haciendo un experimento en un bien de interés cultural, y si sale mal el costo será altísimo”.

Mariana González, estudiante de posgrado de la U. de A., señaló que si la iniciativa es de inclusión, el debate no debe ser sobre el acceso al campus, sino a las aulas. “¿De qué nos sirve que la gente pueda ir a la plazoleta de la universidad, si apenas el 10 % de los jóvenes que se gradúan de los colegios tienen acceso a la educación superior’”, dijo.

Camilo Morales, estudiante de pregrado de la U. Nacional, cuestionó además las condiciones de seguridad internas. “Aquí hemos tenido casos de abusos sexuales a las afueras, porque hay zonas oscuras e inseguras. Si ya entrará el que quiera, ¿quién nos cuidará a todos?”, cuestionó.

Ambos estudiantes pidieron que la decisión se tome con ellos, pues al fin de cuentas la misión principal de la universidad es educar .

Contexto de la Noticia

PARA SABER MÁS los campus en el mundo

En el libro “¿Campus o regreso a la ciudad?”, el profesor Pierre Merlin de la Université de Paris explica que el concepto de campus es relativamente reciente y que en la antigua Atenas la Academia de Platón, el Instituto de Aristóteles y el jardín de Epicuro estaban ubicados lejos del centro. Los primeros “colleges”, nacidos en Reino Unido (Oxford y Cambridge) “se implantaron en una pequeña ciudad, integrándose en el tejido urbano existente” en los siglos XIV y XV, mientras que el concepto de campus externo y autónomo —como lo conocemos en Medellín— nació con las universidades americanas a partir del Siglo XIX. Hoy hay universidades abiertas (como Unam, en México, que no tiene porterías ni rejas) y otras cerradas. En esta última categoría entra la U. de A. Su rector explicó que la decisión de instalar rejas se tomó cuando se construyó el campus, entre 1960 y 1968, pues el terreno quedaba en una zona retirada del centro y con un entorno inseguro, como lo era el entonces basurero de Moravia.

OPINIóN transformación con pedagogía

Juan guillermo pérez
Rector ITM
Esta es una propuesta que ya se había tocado, aunque no fue suficientemente debatida. Por eso, el llamado es a una conversación amplia en la que todos los que estamos vinculados: universidades, organismos de ciudad y seguridad, podamos intervenir y dar sus opiniones. No es solo un asunto de seguridad, también es de cultura de ciudad, pues hace falta respeto por las instituciones.
Libardo álvarez
Rector Politécnico Jaime Isaza

La propuesta es atractiva y no solo para el norte. En el sur también queremos crear una ciudadela educativa que incluya a instituciones como el Inem, la universidad Eafit, y hasta colegios como el San José de las Vegas.

La idea es que los espacios públicos se vuelvan zonas de cultura abiertas, y que a las aulas y espacios académicos solo acceda la comunidad universitaria.

Pilar velilla
Exdirectora Jardín Botánico
Quitar las rejas debe ser un proceso planeado, estratégico y asociado a una intensa campaña, algo tan exitoso como la cultura Metro, un modelo gradual, acompañado y muy informado. Cuando el Jardín Botánico era el Bosque de la Independencia, fue un espacio abierto, hacerlo de nuevo sería un acto de civilización. Creo en mi ciudad y en la capacidad que tenemos de enfrentar retos.
Daniel carvalho
Concejal y urbanista
Desde el punto de vista urbanístico es una buena idea: permite una mejor integración al espacio público, pero supone varias complejidades desde lo logístico: ¿de quién es el espacio? ¿quién queda encargado de su mantenimiento y seguridad? En el contexto de inseguridad que vive la ciudad es necesario definir una estrategia para proteger los bienes y espacios para la actividad académica.
Luis Peláez Jaramillo
Abogado y diputado
Aunque es una idea innovadora, Medellín no está preparada culturalmente para implementarla. Cada ciudad tiene comportamientos diferentes y en otras universidades, como en Córdoba, Argentina, se han quitado las rejas para que toda la ciudadanía se apodere de esos espacios. Pero el alcalde y el gobernador todavía no han dicho sus verdaderas intenciones y fines con esta propuesta.

INFORME un comparativo de grandes dimensiones

· El Gobernador de Antioquia puso como ejemplo las UVAS (tanques de agua cerrados que fueron transformados y se volvieron parques), pero la dimensión de los espacios genera dudas en materia de seguridad:

· La UVA Sol de Oriente, por ejemplo, apenas cuenta con 3.521 metros cuadrados de espacio público, mientras que el campus central de la U. de A. tiene 25 hectáreas que son vigiladas por 56 hombres en cinco porterías.

· El campus central de la U. Nacional tiene 274.675 metros cuadrados (m2) y el de Robledo, 72.019 m2.

· El ITM tiene12 hectáreas en su campus principal y 110 vigilantes para sus cinco sedes.

Vanesa Restrepo

Periodista. Amo viajar, leer y hacer preguntas. Me dejo envolver por las historias.

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