El asesinato del cuestionado empresario Juan Santiago Gallón Henao sacudió el bajo mundo en Antioquia, donde tenía negocios de ganadería, minería, bienes raíces y, según varios procesos judiciales, narcotráfico.
Sucedió en las afueras de un restaurante de México, y aunque todavía es muy temprano para señalar a los responsables, las agencias de seguridad de Colombia ya empezaron a barajar a los posibles sospechosos. Este es un reportaje de El Colombiano, con apoyo de Revelaciones del Bajo Mundo.

Santiago Gallón Henao durante su captura en 2018; en el recuadro, la portada del diario irlandés sobre la muerte de “Packie” Moore. Fotos de cortesía.
En esa lista está una organización criminal de Europa, con la cual habría sostenido negocios en el pasado, los cuales terminaron con sangre de por medio. Un caso al cual El Colombiano le ha seguido la pista desde su origen.
La historia comenzó con un macabro hallazgo, el 2 de mayo de 2017, en el sector Santa Clara del municipio antioqueño de Caldas. Allí, según los lugareños, desconocidos bajaron de un automóvil blanco y arrojaron un cadáver a una cañada, cerca a la cuenca en la que nace el río Medellín.
El cuerpo estaba desnudo, atado de pies y manos, y con la cabeza envuelta en papel adhesivo. En la yerba aledaña abandonaron una bolsa plástica, que contenía su ropa.
La inspección a la escena del crimen fue realizada por agentes de la Sijín del Valle de Aburrá, quienes anotaron en su informe que el occiso era un NN masculino mayor de 50 años, de rasgos extranjeros, que tenía tatuados un Cristo, un pergamino que decía “mom and dad” (mamá y papá) y una bandera de la República de Irlanda, entre otros dibujos.
Con esa pista, la Policía se contactó con sus homólogos irlandeses e iniciaron las pesquisas juntos. Tres meses después, tras analizar las huellas digitales en el laboratorio y cotejarlas con los registros de las autoridades europeas, lograron identificar al finado: Joseph Francis Moore, de 55 años, oriundo de Balyfermont, un vecindario del suroeste de Dublin.
En el bajo mundo era conocido con el alias de “Packie”, y en las bases de datos de la Policía local figuraba como un traficante de drogas al servicio de la principal organización criminal de Irlanda: el Clan Kinahan, conformado por una peligrosa familia con múltiples antecedentes delictivos.

En este lugar fue abandonado el cadáver de Joseph Francis Moore, en Caldas (Antioquia). Foto cortesía Q’Hubo.
“Packie” tenía residencia permanente en España, donde al parecer coordinaba la llegada de cocaína colombiana mezclada con carbón, cemento y otros insumos industriales, la cual era posteriormente separada y embalada en laboratorios clandestinos en suelo español, para luego distribuirla en el Reino Unido y otras plazas de Europa Central.
¿Pero qué fue lo que ocurrió, para que terminara asesinado de manera brutal en un desolado paraje de Antioquia?
LA SOCIEDAD ENTRE GALLÓN Y EL CLAN KINAHAN
Con apoyo de colegas periodistas en Dublin, El Colombiano inició en ese entonces una investigación para esclarecer lo sucedido.
Fuentes de la Dirección Antinarcóticos de la Policía le contaron a este diario que, según el registro migratorio, “Packie” Moore había llegado a Medellín procedente de España, el 1 de mayo de 2017, es decir, un día antes de su hallazgo en la cañada.
Indicaron que el occiso había viajado a Colombia para hacer negocios de narcotráfico, aunque no suministraron más detalles.
La pieza del rompecabezas que faltaba apareció en Dublin, donde el homicidio de “Packie Moore” causó conmoción entre sus allegados de Balyfermont, Uno de ellos se acercó a la Policía dublinesa y les contó que su amigo le había escrito antes de viajar a Suramérica, diciéndole que temía por su vida.
De acuerdo con su relato, el Clan Kinahan tenía una sociedad de narcotráfico con miembros de la familia Gallón Henao, de Medellín, que al parecer tenían negocios de minería de carbón en el municipio de Amagá (relativamente cerca de la escena del crimen).
Dicha actividad servía como supuesta fachada para camuflar cargamentos de cocaína en bultos del mineral, que luego eran exportados a la península ibérica en contenedores.
El problema surgió en febrero de 2016, cuando las autoridades europeas decomisaron un alijo de 130 kilos en el puerto de la ciudad española de Valencia. Los investigadores, además, allanaron un laboratorio clandestino e incautaron otros 300 kilos del alcaloide, desmontando toda la operación ilegal.
En la acción policial fue detenido, con fines de extradición, el supuesto coordinador colombiano de la exportación: William Rafael Vargas Maestre, alias “el Canoso” o, como le decían sus socios irlandeses, “the Grey Man” (el hombre gris).
La pérdida del laboratorio, de la droga y del coordinador, generó una disputa interna entre los implicados. Según el relato del informante, Juan Santiago Gallón Henao les exigió a los clientes el pago de la mercancía, pero Daniel Kinahan, el jefe del clan dublinés, se negó a responder por un cargamento que nunca llegó a sus manos.
La reyerta escaló a tal punto, que comenzaron las amenazas de muerte. Entonces, para tratar de menguar el conflicto y no perder la ruta de droga, Daniel Kinahan le ordenó a “Packie” Moore que viajara a Medellín para dialogar con los proveedores colombianos. La travesía, como ya se ha dicho, terminó mal.
NOTA RELACIONADA: Incluyen en Lista Clinton a más miembros del clan Gallón Henao.
CAPTURADO POR FINANCIAR UNA RUTA A EUROPA
La declaración del informante se filtró a la prensa irlandesa y el periódico The Irish Sun la publicó el 17 de septiembre de 2017. En sus páginas salieron las fotos de los hermanos Pedro y Juan Santiago Gallón Henao, en calidad de sospechosos de la muerte de Moore.
Con una copia de esa edición, un reportero de El Colombiano fue a la Fiscalía Local de Caldas y conversó con el fiscal que tenía asignada la investigación. El funcionario, un veterano a punto de jubilarse, se asustó al ver las conexiones transnacionales del crimen.
“Yo no tengo muchas evidencias, pero esta es una simple Fiscalía local, aquí no tenemos herramientas para esclarecer un caso así”, contó el jurista. Luego envió un correo a la Dirección Central de la Fiscalía en Bogotá, el expediente fue asignado a otro despacho especializado y, hasta el sol de hoy, no ha habido avances en las pesquisas.
En ese momento, por intermedio de un abogado cercano a los Gallón Henao, este diario envió un cuestionario sobre el asunto, el cual nunca fue respondido.
Juan Santiago Gallón Henao fue capturado el 16 de enero de 2018 en Cúcuta, y enviado a la cárcel por el delito de tráfico de estupefacientes, tras ser señalado de financiar una ruta de exportación de cocaína hacia Europa y Estados Unidos.
Según el expediente, era el supuesto patrocinador de una organización que despachaba el alcaloide desde puertos del Caribe, camuflados en insumos veterinarios (concentrado para perros, alimento de gatos y arena), fertilizantes agrícolas y carbón.
Su socio en ese negocio resultó ser otro europeo: el ciudadano inglés Andrew Mark Deamer (“el Mono” o “Marcos”), quien fue capturado en una finca de Rionegro, Antioquia.
El empresario antioqueño se declaró inocente en el estrado y meses después fue dejado en libertad por vencimiento de términos.
Personas de su círculo le contaron a este diario que se fue a vivir a México hace cuatro años, donde tenía estatus de residente y negocios de ganadería e inversiones en la industria de la construcción, en asocio con un empresario de China.

El reportaje publicado en The Irish Sun, en el que se reprodujo la versión del informante que salpicó a Juan Santiago Gallón Henao en la muerte de “Packie Moore” (2017). Foto de cortesía.
¿De dónde vinieron las balas que lo aniquilaron? Aún es pronto para saberlo. Las autoridades mexicanas reportaron que el crimen ocurrió en la tarde del 4 de febrero de 2026, en el municipio de Huixquilucán, en el estado de México.
La prensa local informó que llegó a un restaurante del sector Magnicentro,, y que al bajarse de un vehículo fue abaleado por un sicario. Aunque lo trasladaron a un hospital, no sobrevivió.
La familia tiene una versión distinta de lo ocurrido. “A él no lo acribillaron, como se está diciendo en la prensa. Fue un solo disparo el que lo mató. Hubo un forcejeo con el agresor, se está investigando si se trató de un atraco”, contó el abogado Carlos Botero, en representación de los dolientes.
Por su amplio historial delictivo, Gallón Henao podría tener múltiples enemigos. Estuvo implicado en el asesinato del futbolista Andrés Escobar (1994), aunque no lo sentenciaron por eso; pagó tres años de cárcel por financiar grupos paramilitares en el Suroeste de Antioquia; participó en el montaje de la polémica Convivir Cóndor en los años 90, que cometió varios homicidios; el gobierno de Estados Unidos lo incluyó en la Lista Clinton (2015), por lavar dinero de la organización criminal “la Oficina”; y su nombre salpicó varios expedientes por narcotráfico en rutas hacia Europa.
Aunque el crimen de “Packie” Moore no se ha esclarecido, el Clan Kinahan es hoy una de las organizaciones más poderosas en el Viejo Continente. Sus líderes están en los listados de más buscados de la DEA, el FBI y Europol, y se presume que controlan sus tentáculos desde Dubai, en Emiratos Árabes Unidos, y tienen alianzas con carteles mexicanos.
De momento no hay evidencia para vincularlos a este asesinato, pero investigadores de vieja data consultados por este diario no descartaron una vendetta que tardó nueve años en perpetrarse.
NOTA RELACIONADA: Encarcelaron a un miembro del clan Gallón Henao.
El Inspector.

