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Deforestación arrasó con 4,5 veces el tamaño de Medellín

Colombia perdió 174.103 hectáreas (ha) de bosque en 2021. Antioquia perdió 9.751 ha.

  • La deforestación incremento 1,5% entre 2020 y 2021, aunque hubo una reducción con respecto a 2018. FOTO JULIO CÉSAR HERRERA
    La deforestación incremento 1,5% entre 2020 y 2021, aunque hubo una reducción con respecto a 2018. FOTO JULIO CÉSAR HERRERA
26 de julio de 2022
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La construcción de vías ilegales, la ganadería extensiva no sostenible, los cultivos de coca y la extracción ilícita de oro son algunas de las causas principales de la deforestación en Colombia, que en 2021 acabó con 174.103 hectáreas (ha) de bosque. En 2020, fueron 171.685 ha.

El aumento de dicho fenómeno fue de 1,5% en el país en el último año. Solo en ese tiempo, Colombia perdió el equivalente a 4,5 veces el tamaño de Medellín a punta de deforestación. En contraste, hubo una reducción con respecto al año 2018, cuando Colombia registró 197.159 ha destruidas en un año.

Para afrontar el problema, la Fiscalía inició una cruzada para dar con los principales deforestadores. En el cartel de “Los más buscados por deforestación” constan los 17 mayores destructores de bosques de Colombia. Once ya fueron capturados y todavía hay seis en la mira: Luz Mary Contreras Sierra, Joan Sebastián Ramírez, Oscar Eduardo Cumber, José Gerasimo Polanía, Miguel Ángel Triviño y Oscar Leónidas Martínez.

Detrás de estos nombres habría conexiones transnacionales que actúan especialmente en las áreas de frontera. Los negocios que operan estas redes incluyen tráfico de madera, de especies, de droga, entre otros, que se venden en países como Perú y Brasil.

Aparte, John 40, disidente de las extintas Farc, está en la mira de las autoridades, pues es uno de los jefes del narcotráfico en el suroriente. La deforestación que promueve está ligada a cultivos de coca, pero también a otras rentas ilícitas.

Antioquia mejoró, pero falta

Los departamentos en donde se concentra la mayoría de la deforestación son Meta, Caquetá y Guaviare, en donde están los Parques Nacionales Tinigua (Meta), Chiribiquete (Caquetá y Guaviare) y La Macarena (Meta). A estos les siguen Putumayo, Norte de Santander y Antioquia. Este último, aunque sigue teniendo niveles muy altos, mejoró con respecto al año anterior.

Antioquia dejó de perder 2.894 ha en 2021, registrando 9.751 ha deforestadas, frente al 2020, cuando fueron 12.645 ha. El núcleo de la deforestación está en la zona nororiental y se divide en dos focos. El primero, en el municipio de San Lucas, en los municipios de El Bagre, Zaragoza, Cáceres, Anorí, Amalfi, Segovia, Remedios y Yondó, y el segundo, en Vegachí y Yalí.

Allí la extracción ilícita de oro a cielo abierto, la expansión de cultivos de uso ilegal, el crecimiento de la praderización para ganadería no controlada y la tala ilegal para autoconsumo y uso comercial, son las actividades que devoran los bosques.

Para tratar de contener la masacre ambiental, el departamento ha hecho jornadas pedagógicas en dichos municipios, para concientizar a la población sobre el tema.

También conformó mesas de trabajo con las entidades directamente relacionadas con la deforestación en el territorio y en el país, como el Dagran, la Fuerza Pública y la Fiscalía. Todo esto ha tenido respaldo del Instituto Global para el Crecimiento Verde (3GI).

Silvia Elena Gómez, directora de sostenibilidad y cambio climático de la Secretaría de Ambiente, dice que el trabajo debe continuar para “llegar a un deforestación cero como una medida para enfrentar la emergencia climática”.

¿Y 2022?

El ministro de Ambiente, Carlos Correa, presentó que en el primer trimestre de 2022 hubo un aumento de la deforestación del 10%, pero que para el segundo trimestre se redujo un 37%, adjudicándole ese logro a la campaña Artemisa de la Fuerza Pública.

Sandra Vilardy, de Parques Cómo Vamos, dijo que todos los años mayo, junio y julio tienen picos muy bajos de deforestación, una tendencia que se evidencia en las presentaciones del propio Ministerio. Entre los motivos para eso están las lluvias de esa época del año.

Los esfuerzos del Gobierno para contener este fenómeno han sido importantes: el pago por resultados por reducción de la deforestación, la Ley de Delitos ambientales, la campaña Artemisa, y la meta de sembrar 180 millones de árboles, son algunos de los más grandes.

El Gobierno entrante tendrá que seguir enfrentando la destrucción de bosques. Aunque esta se redujo en los últimos 4 años, es imperativo tomar acciones más eficasez para controlar el flagelo que está matando la riqueza natural del país

Pía Wohlgemuth

Comunicadora social y periodista de la Pontificia Universidad Javeriana.

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