“Siga doctor”, “¿cómo está doctor?”, “cuénteme doctor”, son algunas de las frases que los colombianos están acostumbrados a escuchar en las oficinas de las empresas y en algunos corredores de las entidades públicas.
Este calificativo de “doctor”, según los expertos, se ha esgrimido como un sinónimo de respeto frente a alguna figura pública o algún superior dentro de la organización empresarial, y ha dejado de lado su verdadero propósito que es el de hacer referencia a una persona que ha cursado este tipo de estudios superiores y que ha desarrollado investigaciones de largo aliento. Por eso, Colombia es el país de doctores sin doctorado.
En los últimos días las redes sociales se llenaron de críticas frente a la historia de que el alcalde mayor...