En la tarde del pasado miércoles murió Azabache, un canino antiexplosivos perteneciente a la Tercera División del Ejército Nacional, cuando hacía patrullajes junto a 30 militares pertenecientes a la Brigada Móvil de la Fuerza de Tarea Apolo.
El perro, de raza labrador color negro, se encontraba con un grupo de operaciones en área rural del municipio de Suárez, departamento del Cauca, cuando sucedió el incidente.
Durante un registro, en la vereda Patio Bonito, el perro realizaba sus labores de ubicación y detección de artefactos explosivos, pero entre árboles, ramas y palos, de forma accidental activó una de las trampas instalada.
De inmediato, los enfermeros militares que iban con el perro lo atendieron. Al tiempo, se pidió apoyo helicoportado para evacuarlo y brindarle atención especializada. El animal fue trasladado a la ciudad de Cali, pero debido a una hemorragia interna falleció en el vuelo.
Según el análisis realizado por médicos veterinarios de la Tercera División, aunque el perro no sufrió heridas externas, la onda explosiva si lo afectó por dentro lo que desencadenó en su muerte.
Hace apenas un día, Azabache ya había olfateado dos artefactos explosivos, los cuales fueron destruidos de forma controlada por personal de esta unidad militar.
En el puesto de mando de la Fuerza de Tarea Apolo, fue sepultado con honores. “En los últimos dos años, tropas de la Tercera División, han neutralizado más de 8.500 artefactos y minas antipersonal en los departamentos de Cauca, Valle del Cauca y Nariño. Gran parte de ellos, gracias al heroico trabajo de los caninos explosivos”, afirmó la unidad en un comunicado.
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