Todo estaba listo: el buque de gran calado se encontraba en la zona de fondeo, en donde los cargueros esperan la orden de arribar hasta los muelles donde son cargados por las grandes grúas. La organización narcotraficante ya había coordinado el ingreso de la sustancia hasta el Puerto de Buenaventura. Una vez en el lugar, solo debían esperar la orden para contaminar un contenedor que llevaría en su interior una exportación legal, sin el conocimiento de sus dueños.
De acuerdo con la Policía Antinarcóticos, tras identificar o marcar el contenedor, los narcotraficantes procedieron a cargar la bodega metálica con la droga en tulas, en la modalidad de ‘preñado’, que consiste en levantar los sellos de seguridad de la carga para abrir las compuertas...