En los próximos días el Gobierno y los altos mandos militares definirán las medidas de desescalamiento del conflicto en sintonía con el cumplimiento de las Farc a su cese el fuego unilateral, pero sin ceder en ventaja militar sobre la guerrilla.
De allí la ratificación de los negociadores Humberto de la Calle y Sergio Jaramillo de que el plan acordado con la insurgencia no significa una tregua conjunta con la guerrilla.
“El desescalamiento no puede confundirse con cese de fuego bilateral y definitivo. Este debe ser estudiado pero es una etapa posterior con características propias”, indicó De la Calle, quien insistió en que las fuerzas armadas continuarán sus operaciones militares para dar seguridad.