Una batalla silenciosa que se libra en nuestro cerebro deteriorándolo progresivamente antes de dar síntomas claros. Así es cómo actúa la Enfermedad de Alzhéimer, la causa más común de demencia en el mundo, cuya prevalencia aumenta cada año junto con nuestra esperanza de vida.
Su prolongada etapa preclínica, en la que apenas se muestran síntomas más allá de olvidos menores, es uno de los grandes desafíos a los que se enfrentan los investigadores.
Pero, ¿y si una prueba relativamente común como es la magnetoencefalografía pudiera ayudar a detectar si esos vacíos son o no el inicio de la enfermedad?
Eso es lo que se ha planteado un equipo de investigadores del Centro de Tecnología Biomédica (CTB) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) que...